Aunque sentenciaron a 45 años al expresidente Juan Orlando Hernández, ya pasó dos en prisión y otros 15 son de libertad condicional, por lo cual le queda cumplir únicamente 28 años de condena. Muchos esperaban que le dieran cadena perpetua, pero el deseo no se les cumplió
Por Dashiell Allen y Dunia Orellana
Colaboración periodística de Dennis Arita
Fotos y videos de Dashiell Allen
Nueva York, EE. UU. En una decisión que algunos medios ya veían venir, la Corte del Distrito Sur de Manhattan sentenció hoy a 45 años de cárcel al exmandatario de Honduras, Juan Orlando Hernández, por delitos relacionados con el narcotráfico.
Sin embargo, la sentencia contra JOH se reduce en 15 años, ya que cada cargo incluye cinco años de libertad condicional. Además, si restamos los dos años que ya ha pasado en prisión, a Hernández le quedan en realidad únicamente 28 años de cárcel, por lo cual saldría libre en 2052.
En un día de calor ardiente que contrastó con el frío glacial dentro de la sala del Distrito Sur, JOH, quien llegó vestido con una camisa verde floja muy distinta a los trajes que llevaba al principio, afirmó que la verdad “tiene que saberse” y que lo habían tirado “en un río profundo con las manos atadas”.

El exmandatario, quien se veía muy tenso y mantuvo una mano sobre unos papeles que puso sobre la mesa, agregó que sus ganancias “nunca superaron los 3 millones [de dólares], considerando que el 70% era herencia de mi padre”. Hernández se refirió de ese modo al hecho de que tiene que pagar ocho millones de dólares más otros tres millones como parte de la sentencia.
Por otra parte, tras afirmar que hoy es el día internacional de la lucha contra el narcotráfico, el expresidente Hernández agregó que la sentencia afecta su vida, “pero sobre todo la vida de mi familia y de Honduras” y citó tanto al poeta italiano Dante Alighieri como al activista estadounidense Martin Luther King Junior en su discurso ante el juez sin dejar, en todo momento, de declararse inocente de todos los cargos.
“Nadie está encima de la ley”
En lo que se refiere a los representantes de la justicia de Estados Unidos, sus opiniones dejaron claro que con la sentencia buscan disuadir a quienes, como Juan Orlando Hernández, pretendan quebrantar las leyes estadounidenses.
Ante el público que presenció la lectura de la sentencia en la sala desde las 7:00 a.m. y desde televisores instalados en un recinto adjunto debido a los cientos de personas que no pudieron entrar, el abogado representante de Estados Unidos señaló que, para la sentencia contra Hernández, “la disuasión es clave para asegurar que nadie, incluyendo al pasado presidente de un país, esté por encima de la ley”.

Entretanto, para el juez Kevin Castell, JOH es un hombre muy inteligente que no dio protección a todos los narcotraficantes, sino a unos pocos. Además, señaló el juez, JOH no siempre cumplió su palabra para que pareciera que estaba combatiendo a los narcos y que, en fin, era un “político de doble cara”, a quien sólo le importaba dinero para sus campañas.
“Estamos contentos”
Satisfecha se manifestó la ciudadanía hondureña en el exilio presente en Nueva York para asistir a la lectura de la sentencia contra JOH.
Una de tales personas fue Monserrat Murillo, hija de Margarita Murillo, activista asesinada en 2015 en Honduras. Monserrat, quien tuvo que escapar de Honduras y radicarse en Estados Unidos debido a las amenazas contra su vida, manifestó que ni siquiera Marlene Banegas, fiscal que llevaba el caso de Margarita, logró huir de la muerte. Ahora Monserrat se encuentra estable y contenta de vivir en Nueva York.

También a Banegas “la asesinaron justamente tres días después de que ella nos llama y nos dice ‘ya tengo noticias favorables en cuanto a quién es el culpable del asesinato de su mamá’”, contó Monserrat.
“A Marlene Banegas la mencionaron cuando era el juicio de Juan Orlando en esta corte. Como que a ella también la asesinaron por este señor, el Tigre Bonilla. Todo es una sola mafia que al final van quitando las piezas que les van estorbando”, agregó Monserrat.
Sin embargo, la entrevistada aseguró: “Estamos contentos porque de cierta manera estamos viendo un poco de juicio”.

JOH “es un peligro”
A pesar de la sentencia de 45 años dictada hoy por la Corte del Distrito Sur en Manhattan, algunas personas ven con temor las posibles consecuencias para Honduras de lo que consideran falta de aplicación contundente de la justicia. Incluso consideran la posibilidad de que el expresidente Juan Orlando Hernández siga siendo un peligro para el país.
Según los activistas instalados fuera de la corte, la condena contra JOH no es suficiente, ya que durante dos años han estado pidiendo “tres cadenas perpetuas para JOH”. Incluso habían impreso ese mensaje en sus camisas. Las y los activistas crearon un altar de las docenas de personas que perdieron la vida durante la presidencia de Juan Orlando Hernández, es decir, algunas de los víctimas de la “narcodictadura” mientras, a un lado, varios manifestantes hondureños se congregaron bajo una carpa roja para protegerse del sol.

Entre ellos se hallaba la activista hondureña Lida Perdomo, para quien la sentencia contra JOH “es demasiado poco porque creo que es un peligro. Respetamos la decisión del juez, pero Juan Orlando Hernández es un peligro inminente”.
Perdomo considera, además, que el exmantadario condenado por la justicia estadounidense es un hombre “sádico y peligroso”.

“Es un peligro que regrese a Honduras tomando en cuenta que tiene estructuras criminales todavía bastante vivas dentro del Poder Judicial, de los militares, de la policía”, agregó Perdomo. “Entonces Juan Orlando Hernández es un peligro para nosotros que le den esa cantidad”.
La activista señaló que si JOH logra negociar para que le reduzcan la pena, tendría unos 70 años de edad y continuará siendo un peligro para Honduras.
“Esperábamos mínimo la cadena perpetua más los 30 años”, afirmó Perdomo.




