La violencia contra la comunidad LGBTIQ+ sigue en aumento en medio de la indiferencia estatal, asegura KAI+.
Por Nazareth Gómez
Tegucigalpa, Honduras. Al menos 518 muertes violentas de personas LGBTI+ se registraron en Honduras entre 2004 y 2023 mientras se perpetúa la indiferencia estatal. Este es solo uno de los alarmantes datos revelados por el octavo boletín del Observatorio de Violencia hacia las Personas LGBTl+ que KAI+ presentó el martes 20 de agosto de 2024.
El boletín añade que la preocupante tendencia se ha mantenido de enero a junio de 2024, cuando se documentaron 25 asesinatos, entre ellos 10 de hombres gay y 3 de mujeres trans.
La presentación contó con la participación de organizaciones involucradas en la elaboración del informe, miembros de la sociedad civil y medios de comunicación.
El informe de KAI+ subraya que la violencia letal no es el único problema que enfrenta esta comunidad. En 2023 se reportaron las desapariciones de un hombre gay en marzo, una mujer trans y un hombre bisexual en noviembre.
Estas desapariciones ocurrieron en espacios públicos en el departamento de Cortés. Esa circunstancia resalta la vulnerabilidad extrema de esta población en áreas urbanas.
Además, la violencia generalizada continúa siendo una amenaza constante. Entre enero y junio de 2024 se registraron 140 casos de violencia contra personas LGBTI+. Las más afectadas por estos hechos fueron las personas gay y trans.
Francisco Morazán y Cortés, dos de los departamentos más poblados de Honduras, encabezan la lista de regiones con mayor incidencia de estos casos. Esta situación ha generado una atmósfera de miedo y represión que afecta profundamente la vida diaria de la comunidad LGBTI+.

Así huyen del país
El impacto de la violencia aumenta de manera significativa el número de personas que buscan asilo fuera del país.
Desde 2022 hasta junio de 2024, 91 personas LGBTI+ han solicitado asistencia para refugiarse en el extranjero. Solo en los primeros seis meses de 2024 se realizaron 16 de estas solicitudes.
La mayoría de estas personas huyeron de Honduras debido a la violencia sexual y la discriminación sistemática.
A pesar de la gravedad de estos hechos, la respuesta del Estado hondureño ha sido insuficiente y, en muchos casos, inexistente. No se han implementado medidas efectivas para proteger a las personas LGBTI+. Esta falta de acción perpetúa el ciclo de impunidad y permite que la violencia continúe sin consecuencias.

Exigen protección
Las organizaciones de derechos humanos insisten en la necesidad de una acción inmediata y contundente de las autoridades hondureñas para detener esta ola de violencia.
También es crucial que la comunidad internacional intensifique su apoyo y presión para garantizar que Honduras cumpla con sus obligaciones de proteger los derechos humanos de todos sus ciudadanos. Este compromiso debe mantenerse independientemente de la orientación sexual o identidad de género de las personas.
Es urgente un cambio estructural en la sociedad hondureña, donde el respeto por la vida y la dignidad de todas las personas debe ser una prioridad. La comunidad LGBTI+ en Honduras sigue siendo una de las más vulnerables. Por ello, sin un esfuerzo coordinado y sostenido para abordar las raíces de esta violencia, es probable que la situación continúe deteriorándose.



