Según el Ministerio Público, los acusados participaron en la vigilancia y planificación del ataque que terminó con la vida de Juan López
Por Nazareth Gómez
Fotos y videos de Radio Progreso
Tegucigalpa, Honduras. El 6 de octubre, la comunidad de Tocoa, en el departamento de Colón, Honduras, se movilizó masivamente para exigir justicia por el asesinato del líder ambiental Juan López, ocurrido el 14 de septiembre. La manifestación, organizada por la diócesis de Trujillo y diversas organizaciones sociales y ambientales, coincidió con la audiencia de declaración de imputados realizada en San Pedro Sula, donde se presentó a tres presuntos autores materiales del crimen.
Durante la caminata, los manifestantes corearon consignas como “Juan vive, la lucha sigue” y “Juan no murió, se multiplicó”. De ese modo recordaron el legado del ambientalista que dedicó su vida a la defensa del Parque Nacional Carlos Escaleras y los ríos Guapinol y San Pedro.
Juan López no solo era un defensor del ambiente. También fue regidor del municipio de Tocoa y coordinador del Comité Municipal de Defensa de los Bienes Comunes y Públicos de Tocoa (Cmdbcpt). Su trabajo lo posicionó como una de las voces más importantes en la resistencia contra los proyectos mineros y energéticos que afectan estas áreas protegidas.
Audiencia y detención de los presuntos autores materiales
Ese mismo día, en San Pedro Sula, el Juzgado de Letras Penal con Competencia Nacional en Materia de Criminalidad Organizada, Medio Ambiente y Corrupción dictó la detención judicial de tres hombres vinculados al asesinato de Juan López.
Los acusados, Óscar Alexis Guardado Alvarenga, Daniel Antonio Juárez Torres y Lenin Adonis Cruz Munguía, fueron detenidos los días 4 y 5 de octubre en Tocoa. Según las investigaciones del Ministerio Público, los tres participaron en la vigilancia y la planificación del ataque que terminó con la vida de López.
El Ministerio Público presentó pruebas técnicas y testimoniales que vinculan a los acusados con el crimen. Se sabe que horas antes del asesinato, los imputados coordinaron la entrega de una motocicleta utilizada en el ataque.
Además, las investigaciones apuntan a que Óscar Alexis realizó labores de vigilancia en los alrededores de la casa de la víctima y en los lugares que frecuentaba, como la iglesia San Antonio de Padua en Tocoa, donde asesinaron a tiros a López.
Para evitar la divulgación de detalles que puedan entorpecer la investigación, se declaró secreto judicial hasta la audiencia inicial, programada para el 9 de octubre.
Según el fiscal general Johel Zelaya, la Fiscalía cuenta con pruebas contundentes para demostrar la participación de los acusados. Además, se espera que en la próxima audiencia se amplíen los cargos contra ellos.
Exigen justicia plena: autores intelectuales siguen libres
Las organizaciones sociales que acompañaban a Juan López han manifestado que la captura de los autores materiales no es suficiente. Por eso exigen que se investigue y sancione a los autores intelectuales del crimen.
El Comité Municipal de Defensa de los Bienes Comunes y Públicos de Tocoa emitió un comunicado en el que solicita una investigación exhaustiva, independiente y con asistencia técnica internacional. Según el Comité, los autores intelectuales del asesinato de López deben rendir cuentas, ya que se presume que actuaron para proteger intereses mineros en la región.
Las amenazas contra los miembros del Comité no han cesado. Según denuncias, tanto los líderes de la organización como su equipo legal han sufrido vigilancia y hostigamiento, un patrón que se ha repetido desde el asesinato de López. Exigen que el Estado de Honduras garantice la seguridad de los defensores del medio ambiente y actúe con firmeza para prevenir más ataques.



