Organizaciones sociales de Honduras se convocan y exigen al Estado romper relaciones con Israel y denunciar el genocidio en Gaza
Texto y fotos de Lissy Serén
Tegucigalpa, Honduras. En diversas ciudades de Honduras, organizaciones sociales realizaron plantones con pancartas y consignas para expresar su solidaridad con el pueblo palestino en Gaza.
Exigieron al régimen sionista de Israel que cese el genocidio contra el pueblo palestino y denunciaron al gobierno genocida de Netanyahu y el apoyo del Gobierno de Estados Unidos.




De igual manera exigieron la pronta liberación de todos los integrantes de la flotilla internacional que llevan la ayuda solidaria al pueblo de Palestina, en particular al pueblo de Gaza.
También pidieron al Estado de Honduras romper relaciones con el Estado sionista de Israel.
“Palestina vencerá”
El Consejo Cívico de Organizaciones Populares e Indígenas de Honduras (Copinh) se solidarizó con la flotilla Sumud, atacada por Israel. Asimismo pidió a Honduras romper de inmediato las relaciones con el Estado genocida de Israel, afirmando que la neutralidad contra el genocidio es complicidad.
Con la consigna “Desde el río hasta el mar, Palestina vencerá”, la Alternativa de Reivindicación Comunitaria y Ambientalista de Honduras (Arcah) mostró su solidaridad con el pueblo palestino.




Por otro lado, el Papa León XIV expresó su profundo dolor por el sufrimiento del pueblo palestino en Gaza y urgió a los responsables a comprometerse con la paz. En su mensaje, destacó la importancia de cesar el fuego y liberar a los rehenes para alcanzar una paz justa y duradera en la región.
El pontífice resaltó que, pese a la complejidad del conflicto en Oriente Medio, se están dando algunos avances importantes en las negociaciones de paz, esperando que pronto se puedan alcanzar los resultados deseados.





Thunberg y 171 activistas de la flotilla, deportados
El ministro de Exteriores de Israel señaló en un comunicado en X que otros 171 integrantes de la flotilla Hamas-Sumud, entre ellos Greta Thunberg, fueron deportados el lunes 6 de octubre desde Israel a Grecia y Eslovaquia.
Asimismo señaló: «Todos los derechos legales de los participantes en esta maniobra de relaciones públicas fueron y seguirán siendo plenamente respetados».
Con este grupo suman a más de 340 activistas deportados en los últimos días, sumándole unos 470 detenidos tras la interceptación de la flotilla.
La activista sueca Greta Thunberg llegó a Atenas tras ser deportada de Israel, donde participó en una flotilla de ayuda humanitaria destinada a Gaza.
En su declaración a los medios, Thunberg denunció los maltratos y abusos sufridos durante su detención, pero enfatizó que su prioridad es la crítica situación en Gaza.
«Podríamos hablar durante muchísimo tiempo sobre los maltratos y abusos que sufrimos durante nuestro encarcelamiento, pero esa no es la historia», afirmó Thunberg.
Asimismo señaló: «En Palestina se está cometiendo un genocidio y lo vemos en nuestros teléfonos. Esto tiene que parar», agregó.
«No somos héroes. Hicimos lo mínimo que nos correspondía ante la omisión de nuestros gobiernos».
Las organizaciones alzaron la voz al unísono, exigiendo terminar con el genocidio en Gaza, romper relaciones de Honduras con Israel y respaldar la liberación de los activistas que llevan la ayuda humanitaria.
Trump ataca a Greta
El presidente estadounidense Donald Trump atacó verbalmente a la activista Greta Thunberg, calificándola de «alborotadora» y sugiriendo que «debería ver a un médico». Desde el Despacho Oval, Trump afirmó que la joven «ya no habla del medio ambiente» y que «tiene un problema a la hora de gestionar la ira», añadiendo que la veía como una persona «enfadada y loca». Estas declaraciones se produjeron después de que Thunberg, que formaba parte de una flotilla humanitaria hacia Gaza, fuera deportada por Israel a Grecia.


Como respuesta, Greta Thunberg replicó con ironía a los comentarios del mandatario. En sus redes sociales, la activista agradeció los «halagos» de Trump y dijo tomárselos en serio, dado que, en su opinión, el presidente estadounidense también tiene «problemas para gestionar la ira». De este modo, Thunberg devolvió la crítica hacia su origen, en un intercambio que muestra la tensión pública entre ambas figuras.


El contexto de este cruce es la reciente deportación de Thunberg tras el abordaje israelí a la flotilla en la que viajaba. A su llegada a Atenas, la activista sueca pidió que el foco no se pusiera en los «maltratos y abusos» que pudo sufrir bajo custodia, sino en el «genocidio» que se está viviendo en Gaza. Con esto, intentó redirigir la atención mediática hacia la crisis humanitaria, que considera la verdadera noticia.



