“No elijan a un comunista”, advirtió la congresista María Elvira Salazar desde Estados Unidos ante un público que incluyó a Salvador Nasralla
Por Dunia Orellana
Tegucigalpa, Honduras. En medio de una creciente tensión política, Estados Unidos ha intensificado su atención sobre el proceso electoral hondureño del próximo 30 de noviembre.
Esta actitud del país del norte ha generado un debate entre la «observación» y la «injerencia» en asuntos internos.
«La democracia en peligro»
Este martes, el Subcomité del Hemisferio Occidental del Comité de Asuntos Exteriores de la Cámara de Representantes de EE. UU., convocado por la congresista María Elvira Salazar, celebró una audiencia titulada La democracia en peligro: la lucha por elecciones libres en Honduras.

Entre los asistentes figuraron líderes hondureños como el candidato presidencial Salvador Nasralla, su esposa Iroshka Elvir y Maribel Espinoza, del Partido Liberal. Los tres solicitaron explícitamente la intervención estadounidense en el proceso electoral en Honduras.
Declaraciones que marcaron la audiencia
El candidato Nasralla defendió la participación estadounidense durante su intervención. «EE.UU. es un país demócrata y quedó demostrado hoy (…). Los militares no tienen por qué tener acceso a ver detalles de GPS o listas, como están pidiendo. EE.UU. ha sido nuestro principal socio comercial», afirmó.

Por su parte, la congresista Salazar fue directa. «Yo no les estoy diciendo por quién votar, pero no elijan a un comunista», dijo en una clara advertencia dirigida al electorado hondureño.
Testigos y conflictos de interés
Durante la audiencia, el principal testigo fue Carlos Trujillo, exembajador de Estados Unidos ante la OEA, quien afirmó que Honduras enfrenta una «severa crisis» y podría «perder la democracia» debido a las pretensiones políticas de Libre y la familia Zelaya.

Sin embargo, se reveló que Trujillo labora como abogado y cabildero del Banco Financiera Comercial Hondureña, S.A. También representa los intereses de Prospera, la polémica zona de empleo y desarrollo económico (ZEDE), según consta en el registro FARA (Foreign Agents Registration Act) bajo el número 45357. Esta legislación exige transparencia en las actividades de lobby para entidades extranjeras, planteando serias dudas sobre posibles conflictos de interés en su testimonio.
Reacciones desde Honduras
La candidata presidencial de Libre, Rixi Moncada, respondió contundentemente a la audiencia. «Respete a Honduras, al pueblo hondureño. Condenamos su conducta injerencista», dijo, dirigiéndose directamente a la congresista Salazar.
Esta postura fue respaldada por el reconocido Padre Melo. «Por muy graves que sean los conflictos internos, no se vale, bajo ninguna circunstancia, que se justifique un intervencionismo externo en el proceso interno electoral”, señaló el sacerdote. “Está muy bien la observación internacional, pero bajo respeto irrestricto a la soberanía nacional».
Por muy graves que sean los conflictos internos, no se vale, bajo ninguna circunstancia, que se justifique un intervencionismo externo en el proceso interno electoral. Está muy bien la observación internacional, pero bajo respeto irrestricto a la soberanía nacional
— Ismael Moreno (@Melosjmoreno) November 20, 2025
Posicionamiento oficial
La Embajada de Estados Unidos en Honduras, por su parte, publicó en sus redes sociales que «continúa observando de cerca» el país. Asimismo, aseguró que el pueblo hondureño «debe tener la oportunidad de elegir al presidente de su preferencia en elecciones libres y justas».
¿Observación o presión?
Mientras Washington enfatiza que «el 30 de noviembre debe ser libre y transparente», en Honduras crece la pregunta sobre si se trata de un acompañamiento legítimo o de una presión que compromete la soberanía nacional.
Esta duda se presenta en especial ante la participación de lobistas con intereses financieros en el país —incluyendo representantes de las polémicas ZEDE— y declaraciones directas de congresistas estadounidenses sobre el proceso electoral.
Con los hondureños preparándose para acudir a las urnas, las declaraciones desde Estados Unidos siguen marcando la agenda política en un ambiente donde la defensa de la soberanía y la transparencia electoral dominan el debate nacional.
🗳️¿Observación o presión? 👀
— Reportar Sin Miedo (@ReportarsinMied) November 21, 2025
Estados Unidos tiene los ojos puestos sobre Honduras. 🇺🇸👀🇭🇳
Mientras una congresista alerta sobre “comunismo”. 🚨
El Padre Melo responde: “No se justifica el intervencionismo”. ✋🏽
Dos posturas, una elección.
¿Tú qué opinas? 💬 Etiqueta, Comenta y… pic.twitter.com/hAFPFdOWBe
Carlos Trujillo, ¿conflicto de interés?
La audiencia del martes estalló en un tenso intercambio cuando el congresista demócrata Joaquín Castro confrontó al embajador Carlos Trujillo sobre sus posibles conflictos de interés.
Castro inició su cuestionamiento reconociendo la dificultad de evaluar testimonios sobre un país lejano, pero rápidamente pasó a un punto crucial: «Usted es un agente extranjero registrado, ¿es correcto?».
Trujillo admitió su condición, desatando un intenso interrogatorio donde Castro reveló que el embajador representa múltiples gobiernos extranjeros y hasta hace poco trabajaba para Próspera Honduras, la polémica ZEDE en conflicto con el gobierno hondureño, además de representar instituciones financieras con intereses en la región.
La congresista republicana María Elvira Salazar intentó interrumpir el interrogatorio, argumentando que el propósito único de la audiencia era garantizar elecciones limpias el 30 de noviembre y defendiendo que los múltiples clientes de Trujillo en Honduras no invalidaban su testimonio.
Sin embargo, Castro reclamó con firmeza su derecho a continuar, señalando la ironía de que el propio testigo había hablado sobre conflictos de interés de autoridades hondureñas. «Estas son preguntas justas para un testigo, especialmente cuando el testigo habló sobre conflictos de interés de otros en Honduras».
El momento más revelador llegó cuando Castro expuso la conexión de Trujillo con Próspera, la controvertida ZEDE que ha mantenido litigios y arbitrajes contra el Estado hondureño.
Aunque Trujillo admitió haber representado a Próspera «hasta el primer trimestre de este año», el congresista enfatizó la importancia de esta información para evaluar la objetividad del testimonio. «Creo que es justo considerar si se nos están presentando conflictos de interés aquí hoy».
La escena dejó al descubierto cómo los intereses comerciales y la política internacional se entrelazan en las audiencias sobre democracia en Honduras.



