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Estadio Nacional, nueva cara y viejas deudas con el deporte

Tras remodelar sol centro y renovar la grama del Estadio Chelato Uclés, persiste la duda sobre su continuidad y el abandono de otros deportes

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Por Nazareth Gómez

Tegucigalpa, Honduras. En pleno corazón de Tegucigalpa, el renovado Estadio Nacional Chelato Uclés ha vuelto a lucir con fuerza. Después de casi dos décadas sin intervenciones de calado, el emblemático escenario deportivo vive una transformación profunda. El Chelato Uclés no solo tiene nuevas graderías con butacas en sol centro y locales comerciales integrados. Además muestra mejoras en drenaje y riego, y cambio de grama por un césped híbrido de mayor calidad.

Pero detrás de la pintura fresca, los asientos nuevos y la grama bien cuidada late una pregunta que muchos se hacen. ¿Por qué la atención se concentra casi exclusivamente en el fútbol masculino mientras otros deportes, sobre todo las ramas femeninas, siguen siendo relegados?

El fútbol acapara recursos, otros deportes luchan por existir

No hay duda de que el fútbol es pasión nacional en Honduras. Sus estadios, sus clásicos y sus estrellas copan las pantallas y las agendas públicas. Sin embargo, voces de atletas, entrenadores y aficionadas han señalado históricamente que las mujeres en el deporte siguen luchando por conseguir igualdad de oportunidades, apoyo institucional y visibilidad real.

La Selección Femenina de Honduras, por ejemplo, publicó un comunicado expresando su descontento por la disparidad de tratos. Reclamó, además, por la falta de planificación adecuada de sus procesos de competición, comparada con equipos masculinos en las mismas fechas FIFA. Por ello exigió transparencia y equidad.

Mientras tanto, iniciativas como el lanzamiento de Cipotas Honduras revelan la necesidad de contar historias y destacar logros. Este medio digital, dedicado exclusivamente al deporte femenino, pretende visibilizar a mujeres deportistas que no suelen tener espacio suficiente en la narrativa deportiva nacional.

A pesar de estas luchas, hay señales de cambio: destaca el reciente triunfo de la tenista Natalie Espinal, que ganó medalla de oro en los Juegos Deportivos Centroamericanos 2025, convirtiéndose en un referente del deporte femenino catracho y demostrando que el talento existe, lo que falta es apoyo constante.

Obras que emocionan… pero no lo son todo

La intervención en el Estadio Nacional Chelato Uclés ha generado expectativas con la instalación de casi 6,000 butacas en sol centro y la nueva grama híbrida, avances hacia un recinto más moderno.

Sin embargo, para muchos, la infraestructura no garantiza desarrollo deportivo sin programas de formación, apoyo a clubes femeninos ni respaldo a otras disciplinas.

Esto deja en el aire una pregunta clave. ¿Dará el nuevo gobierno continuidad y políticas reales para todo el deporte o estas obras quedarán como una inversión estética?

Sueños que esperan cancha

No faltan ejemplos de mujeres hondureñas destacando a nivel internacional. Los ejemplos van desde competidoras en fisicoculturismo, natación, boxeo y atletismo hasta equipos de baloncesto femenino. Sin embargo, persisten la falta de apoyo, financiación y oportunidades. Muchas de ellas deben abrirse camino sin una estructura sólida que las respalde desde las bases.

Esto no es solo la historia de un estadio remodelado. Es también la historia de un país que invierte en cemento y gradas, pero aún debe aprender a invertir en sus deportistas, en sus jóvenes y en la igualdad de oportunidades para todas y todos. Esto es así porque un estadio puede transformarse, pero lo que realmente necesita Honduras es que sus sueños deportivos no queden en el banquillo.

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