Fotos: ONU Mujeres
Tegucigalpa, Honduras. En el marco del Día Internacional de las Mujeres, ONU Mujeres y la Agencia Española de Cooperación Internacional para el Desarrollo (Aecid) realizaron el evento de cierre del proyecto “Mujeres visibles, cambios posibles”, en el cual se ratificó que la mera igualdad formal en el derecho al sufragio es insuficiente para lograr una mayor equidad entre hombres y mujeres en el ámbito político.
“La participación efectiva de las mujeres no sólo es cuestión de justicia, sino de gobernabilidad”, afirmó el embajador de España, Diego Nuño García, quien calificó el evento como “cargado de significados”.

El proyecto fue impulsado por ONU Mujeres, con el apoyo financiero de la Aecid, y ejecutado por el Centro de Estudios de las Mujeres (CEM-H), el Comisionado Nacional de los Derechos Humanos Honduras (Conadeh) y la Asociación de Municipios de Honduras (Amhon).
Las ponentes afirmaron que la participación política de las mujeres continúa enfrentando importantes desafíos estructurales, pese a avances normativos como la paridad y la alternancia electoral.
El encuentro, realizado en el Centro Cultural de España en Tegucigalpa, reunió a autoridades locales, representantes de instituciones públicas, organizaciones de mujeres, cooperación internacional y medios de comunicación para reflexionar sobre los avances alcanzados y las acciones necesarias para seguir impulsando el liderazgo político de las mujeres en el ámbito municipal.
En él intervino la designada presidencial María Antonieta Mejía, quien afirmó que “sólo en igualdad de condiciones se vuelve una sociedad más justa y democrática”.
Al respecto, Laura Archaga, de la oficina de ONU Mujeres en Honduras, enfatizó que “sin acciones concretas a favor de fortalecer la participación política de las mujeres no puede haber democracia paritaria”.

El proyecto trabajó para aumentar y cualificar la participación ciudadana y la incidencia política de las mujeres, promoviendo el ejercicio de una ciudadanía activa y el reconocimiento pleno de sus derechos.
La iniciativa incorporó un enfoque interseccional que reconoce las experiencias y desafíos específicos de mujeres jóvenes, indígenas y garífunas, así como un enfoque de cuidados que visibiliza la carga desigual del trabajo doméstico y de cuidados no remunerado.
Alexandra Suazo, quien coordina el Área de Gobernanza y Participación Política de ONU Mujeres, destacó tres grandes resultados del proyecto: el incremento de la calidad de la participación de las mujeres en los espacios de diálogo, consulta y decisión; el perfil representativo de las mujeres participantes, en ese entonces siete gobiernos locales liderados por alcaldesas que fortalecieron sus capacidades, al igual que las 16 que fueron electas posteriormente; y el fortalecimiento de capacidades de las municipalidades de La Esperanza e Intibucá.

El primer resultado estuvo a cargo del Conadeh y la Amhon, y el tercero, del Centro de Estudios de la Mujer-Honduras (CEM-H) en alianza estratégica con el Foro de Mujeres Políticas.
El Conadeh elaboró una ruta de recepción y atención de quejas por violación de los derechos políticos de las mujeres y violencia política de género, la cual tendrá cobertura nacional a través de sus delegaciones, fortaleciendo así la protección institucional frente a este tipo de violencias.
A manera de ejemplo, sólo entre 2016 y 2025 el Conadeh atendió 4,743 quejas por desplazamiento forzado interno, interpuestas por mujeres, debido a la violencia que impera en el país.
Un producto destacado del proyecto fue la realización de un diagnóstico de necesidades de cuidados y un mapeo de servicios existentes en los municipios de La Esperanza y Intibucá, analizando la viabilidad de ampliar estos servicios desde una perspectiva de género e interseccionalidad.

Además de los logros anteriores, el proyecto promovió la rehabilitación de Centro de Atención Infantil en La Esperanza y la reactivación de la línea telefónica 145, un número gratuito y confidencial para denunciar la trata de personas y la explotación sexual comercial en el país.
En general, el evento de cierre del proyecto “Mujeres visibles, cambios posibles”, permitió compartir aprendizajes y buenas prácticas generadas durante su implementación, así como fortalecer el diálogo entre instituciones públicas, cooperación internacional, organizaciones feministas y liderazgos políticos de mujeres.



