Sociedad civil debate sobre la educación laica en Honduras ante imposición de la lectura de la Biblia en las escuelas
Por Lissy Serén
Fotos de Lissy Serén
Tegucigalpa, Honduras. Para garantizar la educación pública laica, las organizaciones de sociedad civil realizaron un foro con el que buscan contribuir con la construcción de consensos democráticos. El debate se originó debido a la propuesta legislativa que busca imponer la lectura obligatoria de la Biblia en los centros educativos públicos.
En el evento realizado en el Hotel Honduras Maya, representantes de la sociedad civil, líderes religiosos y actores políticos manifestaron su postura frente a la propuesta de implementar la lectura obligatoria de la Biblia en centros educativos públicos. Entre las declaraciones se destacó la preocupación por el impacto de la medida en el Estado laico y en los derechos fundamentales.
Ecuménicas: Medida podría aumentar el acoso en escuelas
La pastora Ana Ruth García rechazó la iniciativa de imponer la lectura bíblica en las escuelas porque argumentó que vulnera principios constitucionales.

La líder de Ecuménicas por el Derecho a Decidir señaló que la Constitución garantiza la dignidad humana, la libertad de conciencia y el carácter laico del Estado.
Según García, estas garantías quedarían comprometidas con la imposición de prácticas religiosas en el sistema educativo público.
“La doctrina religiosa en los centros escolares no debe permitirse; podría discriminar a los niños y aumentar el bullying y la violencia”.
—Pastora Ana Ruth García, de Ecuménicas por el Derecho a Decidir
“Y con solo un versículo que se use y se manipule, las mujeres vamos a permanecer en perpetuo sometimiento, subordinación y sujetas a cualquier violencia”, expresó la pastora García.
Se corre riesgo de discriminación
Ana Ruth García destacó la diversidad cultural y religiosa del país, mencionando la presencia de distintos pueblos originarios y afrodescendientes, así como múltiples Iglesias.
En ese sentido, advirtió que una medida de este tipo podría derivar en discriminación, exclusión e incluso acoso escolar hacia quienes no compartan la práctica.
Separación entre fe y educación pública
“Si alguien quiere practicar su fe, para eso están los espacios eclesiales, no la escuela ni la educación pública. Ahí se debe educar en base a ciencia y derechos humanos”, afirmó la pastora García.
Otro de los puntos abordados en el foro fue el posible impacto social.

Ana Ruth García indicó que la interpretación literal de textos bíblicos podría reforzar estructuras patriarcales y contribuir a la desigualdad de género.
También vinculó esta preocupación con problemáticas como los altos índices de femicidios y embarazos en niñas y adolescentes en el país.
Lo que dicen las Iglesias
El pastor Rolando Antonio Ortiz, de la Iglesia Cristiana Luterana, coincidió en la importancia de preservar la educación laica.
Ortiz señaló que la formación religiosa corresponde al ámbito familiar y eclesial, no al Estado.
Además, advirtió que la imposición de una doctrina podría generar conflictos entre distintas denominaciones cristianas y otras religiones.
Luteranos: Educación sexual es prioridad
Rolando Ortiz subrayó la necesidad de fortalecer la educación sexual y reproductiva en el sistema educativo. Al respecto, el pastor luterano mencionó que hay unos aproximadamente 4,500 casos de embarazos en niñas menores de 13 años, especialmente en regiones como Olancho.
“Esto afectaría la vivencia y creencia de cada persona, y vulnera el derecho de vivir libremente nuestra fe o confesionalidad”.
—Pastor Rolando Ortiz, de la Iglesia Cristiana Luterana
“Dentro de nuestra iglesia tenemos educación y charlas sobre embarazo precoz. Trabajamos con grupos desde parvulitos hasta jóvenes, abordando estos temas de educación sexual con las niñas y los niños más grandes porque es necesario”, explicó Ortiz.
Por otro lado, la comunicadora social Grecia O’Hara enfatizó que la sociedad hondureña es plural y que la implementación de una única visión religiosa en las escuelas generaría conflictos tanto en estudiantes como en docentes.
Además, O’Hara cuestionó cuál versión de la Biblia sería utilizada, considerando las diferencias entre denominaciones religiosas.
Imponer religión violenta la Constitución, afirma diputado
En el ámbito político, el diputado Marco Ramiro Lobo señaló que la imposición de una religión en la educación pública contraviene la Constitución y los derechos humanos. Asimismo, Lobo defendió la necesidad de una educación integral que fomente el pensamiento crítico.
“Si se rompe el Estado laico, se violentan artículos de la Constitución y derechos humanos. Debemos encontrar un mecanismo que eduque al joven en valores, con una educación integral desde el hogar, y separar el poder político del religioso para mantener la equidad en nuestro sistema educativo”, afirmó Lobo.
“Educación laica es obligatoria”
El diputado Fabricio Sandoval abordó la importancia de mantener la educación pública y laica en Honduras. “La Constitución de la República establece que la educación es pública, obligatoria y laica”, recordó. El congresista explicó que la laicidad implica que no se debe imponer ninguna religión específica dentro de las aulas.
“Lo que se debe hacer es garantizar condiciones dignas para los niños, reparar escuelas y apoyar a los maestros”.
—Diputado Fabricio Sandoval
Según el legislador, la enseñanza debe centrarse en la ciencia, los valores cívicos y la formación de ciudadanos honestos. También enfatizó que obligar a un docente a impartir enseñanzas religiosas generaría conflictos por la diversidad de creencias presentes en el país.

A respetar el Estado laico: Jinna Rosales
Jinna Rosales, representante de sociedad civil, reiteró que la postura de las organizaciones no es contraria a la religión, sino a la imposición desde el Estado.
Rosales advirtió que la medida podría afectar la convivencia escolar y generar discriminación, insistiendo en la importancia de respetar el carácter laico del país.
El foro concluyó con un llamado a promover el diálogo amplio e inclusivo, así como a fortalecer una educación basada en derechos humanos, respeto a la diversidad y formación integral de la niñez hondureña.



