El 30 de septiembre se llevó a cabo el Sexto En Clave Derecho a Decidir. Con participantes de varias zonas del país, busca unir esfuerzos de las mujeres por el derecho a decidir que ha estado criminalizado desde 1983 en Honduras
Por Telma Quiroz y Stephanie Mondragón
Fotos y videos de Telma Quiroz y Stephanie Mondragón
Tegucigalpa, Honduras. “Perdí a mi primer nieto y luego me tocó ver a mi hija con una cesárea, encadenada de pies y manos”, ese fue el testimonio durante el Sexto En Clave Derecho a Decidir de la madre de una mujer que sufrió criminalización por cinco años luego de una muerte fetal accidental.
Este caso no es el único de su clase. En muchas instancias, las mujeres resultan criminalizadas y revictimizadas por fundamentos que no están amparados en base científica. Asimismo, en la mayoría de casos estas mujeres sufren condenas que dejan muchas secuelas psicológicas, emocionales y sociales.
Honduras es uno de los tres países de Centroamérica que penalizan el aborto en cualquier circunstancia. Esto incluye los abortos espontáneos o cuando la mujer sufre un aborto accidental, violación o incesto y de peligro para la vida de la mujer.

Según cifras del Fondo de Población de las Naciones Unidas (UNFPA), uno de cada cuatro partos es de una menor de 19 años en Honduras. Las cifras ubican al país como el segundo de América Latina con la mayor tasa de embarazos en adolescentes.
Más de 500 mujeres de diferentes partes del país asistieron al llamado de Somos Muchas y otras organizaciones para formar parte del evento nacional en la Universidad Nacional Autónoma de Honduras.
Desde las 8:00 de la mañana hasta el atardecer, el enclave abarcó conversatorios, teatro, foros, talleres, muestras de arte y música. La finalidad del evento es converger como mujeres y personas gestantes a favor del derecho a decidir en Honduras.
El patriarcado deja marcas
Para la mujer absuelta luego de ser criminalizada por cinco años, el único argumento que tanto médicos como autoridades tenían eran unas marcas de menos de cinco milímetros de diámetro en el abdomen. Las señales quedaron luego de que ella tratara de disminuir el dolor de las contracciones a presión, sin saber que realmente estaba teniendo un aborto.
“Estos espacios de colectividad son importantes para decir que también tenemos derechos a decidir sobre nuestros cuerpos”, dijo Nahíl Zerón, de la Red Lésbica Cattrachas.
El aborto continúa siendo la segunda causa de egreso hospitalario en el sistema de salud pública. Estas cifras revelan que las leyes que penalizan la interrupción del embarazo no tienen un efecto disuasivo, ya que no ha disminuido el número de abortos, sino que sólo aumentan los riesgos para la vida, la salud y la libertad de las mujeres.
De igual manera, las secuelas psicológicas y emocionales son una carga. Ese fue el caso de la mujer criminalizada, quien tuvo que retener a su hijo muerto en su útero por tres días y luego ser encadenada de pies y manos con una cesárea recién practicada. Sin humanidad ni respeto por los derechos.
“Espero que podamos converger, intercambiar ideas y crear una estrategia política para transformar los derechos de las mujeres en Honduras”, expresó Haslin Cruz, una de las colaboradoras del evento.
Otra asistente pidió que se le tomara una fotografía con su hijo en brazos y mostrando la pañoleta verde. “Lo hago porque quiero que la gente sepa que, aunque mi hijo fue mi elección, yo también tengo derecho a decidir sobre mi cuerpo”, declaró.
“¿Dónde están los padres?”
Al Sexto En Clave Derecho a Decidir llegaron personas de todas las edades, madres acompañando a sus hijas, que gritaban y luchaban por sus futuros derechos.
Desde Somos Muchas le apuestan a la incidencia política como estrategia de lucha para conseguir la despenalización del aborto bajo tres causales:
- Cuando el embarazo es producto de una violación sexual.
- Cuando pone en grave riesgo la salud o la vida de la mujer embarazada.
- Cuando existen graves malformaciones congénitas incompatibles con la vida extrauterina.
“¿Para qué quiere el gobierno tantos niños a los que no les ayuda en nada? ¿Por qué tanta madre soltera? Los hombres solo saben señalar a las mujeres y ellos ¿dónde están, dónde están esos padres?”, manifestó a modo de reclamo Claudia, madre de una mujer criminalizada.
Según cifras del Fondo de Población de las Naciones Unidas (UNFPA), uno de cada cuatro partos en Honduras es de una menor de 19 años, lo cual lo convierte en el segundo país con mayor índice de embarazo adolescente en América Latina.

Luego del veto del veto de la Ley de Educación Integral de Prevención del Embarazo Adolescente, la desinformación continúa y no hay avances en torno a políticas públicas que refrenden los derechos de las mujeres y leyes de protección integral.
De igual manera, luego de la liberación de la pastilla anticonceptiva de emergencia (PAE) no ha habido avances. Aunque ya se cuenta con registro sanitario para el fármaco, hasta la fecha no ha iniciado el proceso de comercialización, por lo que las mujeres no pueden usarlas.

Este año, Somos Muchas decidió cambiar el diseño de la pañoleta. Incluyó tres figuras circulares que simbolizan el Misoprostol, medicamento que provoca contracciones uterinas y se usa comúnmente para inducir el aborto y como tratamiento de hemorragias posparto.
En redes sociales, luego de opiniones de diferentes usuarias a favor de la causa, se aludió a que es importante continuar la lucha por las niñas y personas en situación de riesgo. También se dijo que, aunque el aborto no sea legal, sigue ocurriendo, muchas veces mediante prácticas inseguras que llevan a complicaciones graves.
Al caer la tarde, lxs participantes del evento hicieron un círculo para recordar qué era lo que les había convocado a participar en ese espacio. Se vieron las caras, sonrieron y al ritmo de tambores, consignas feministas, humos de colores, confeti, abrazos y mucha sororidad, se hizo el cierre del sexto encuentro feminista Honduras En Clave Derecho a Decidir.



