Cada vez más hondureñas toman la difícil decisión de migrar por la pobreza, falta de oportunidades y violencia, en muchos casos lo hacen en compañía de sus hijos
Por José Manuel Serén
Tegucigalpa, Honduras. El fenómeno migratorio en Honduras afecta particularmente a mujeres y niñas, quienes enfrentan desafíos en todas las etapas del trayecto. Los retos incluyen la violencia de género, la discriminación y la vulnerabilidad ante situaciones de trata, secuestro y asesinato.
El foro Realidades que impactan a las mujeres y la niñez durante el ciclo migratorio analizó algunas cifras alarmantes. El Instituto Nacional de Migración reveló que de 495 mil migrantes en 2022, el 26% eran mujeres y el 20 eran niñas que salieron en busca de mejor calidad de vida.
Las mujeres migrantes hondureñas, sobre todo las más jóvenes que se han aventurado en esta ruta, cuentan historias dolorosas de los abusos que sufren o de los que son testigos en el trayecto de Honduras a Estados Unidos.

El riesgo se incrementa de manera significativa por los desafíos marcados estrechamente por el hecho de ser mujeres. Sin embargo, cada vez más hondureñas toman la difícil decisión de migrar por diferentes razones, como la pobreza, falta de oportunidades y violencia. En muchos casos lo hacen en compañía de sus hijos.
Muchos de estos casos no son documentados. Ellos de debe a que ellas no denuncian por el temor se ser deportadas al país, el riesgo de abusos de las autoridades y el miedo de ser revictimizadas por el perpetrador. También no lo hacen por la falta de información acerca de los servicios disponibles y la distancia geográfica que dificulta el acceso a dichos servicios durante su travesía migratoria.
Las estadísticas reflejan que la mayoría de los migrantes retornados históricamente han sido hombres, pero recientemente ha habido un aumento significativo en la cantidad de mujeres que emigran y, posteriormente, son deportadas o retornan voluntariamente.
Ante esta situación, las organizaciones estatales han destacado un fortalecimiento institucional para fortalecer los derechos humanos y dar respuesta a la vulneración sobre los desafíos que enfrentan las mujeres y la niñez en su ruta migratoria.
El sueño americano no es fácil
Carol Grisel Hércules, de la Secretaría de Relaciones Exteriores, dice que este proceso es muy duro y arduo. Las mujeres se encuentran con varios retos cuando deciden emprender esta ruta migratoria, afirmó Hércules.
La psicóloga y oficial de asistencia para el migrante retornado en las oficinas de la Dirección General de Protección al hondureño agrega que en el camino hay muchos peligros. Los riesgos a los que se enfrentan cada día mujeres y niñez incluyen la trata y los grupos organizados en puntos ciegos.
Hércules afirmó que esta secretaría apoya a la población retornada. Cuenta con tres Centros de Atención al Migrante retornado donde los capacita y les hace saber los riesgos para que no vuelvan a emprender la ruta migratoria.

Manifestó que esta entidad les apoya brindándoles oportunidades y formando enlaces para darles una oportunidad de quedarse en el país.
Según Hércules, las migrantes ven el “sueño americano” como algo fácil, pero la verdad es que es muy difícil. Todos creen que al llegar allá va a ser un paraíso y se ven con la realidad de que es muy duro estar allá y no tener a sus familias.
Su mensaje a la población y especialmente a las mujeres es que se queden en Honduras, que busquen oportunidades e instituciones de ayuda.
“Es mejor quedarse con tu familia y no emprender esta ruta migratoria en la que se sufre mucho y la familia se ve destruida porque no sabemos si al final llegarán o no llegarán y a veces se quedan en el camino”.
Hércules agregó que se han hecho muchos avances. El Gobierno de la República ha inaugurado consulados móviles en el exterior en los cuales nuestra población migrante puede hacer trámites.
Asimismo dijo que nuestra población en el exterior ya puede tramitar pasaportes, identidades, partidas de nacimiento. Además, señala que se han conjuntado esfuerzos con organismos, instituciones y la Presidencia de la República para ofrecer servicios a la población en el exterior.

En cuanto a las redes de trata de personas, manifestó que ya han identificado qué personas llegan con este tipo de características, se les remite con las personas especializadas en este tema y se les aborda de manera más individualizada y con atención adecuada.
Como mensaje final, la funcionaria advirtió pensarlo bien antes de emprender la ruta migratoria porque las consecuencias son muy duras, se destruye la familia y es mejor quedarnos en nuestro país.
María Salgado Mendoza, del Foro Nacional para las Migraciones en Honduras (Fonamih), afirmó que hay espacios regionales que abordan la migración, la trata, tráfico y desplazamiento forzado.
Agregó que hay iniciativas de Naciones Unidas en la región y que su organización como sociedad civil participa en diferentes espacios donde convergen organismos internacionales y autoridades del gobierno para enfocarse en la trata que detona con la migración.
Salgado mencionó que una persona que migra se expone a la trata en sus diferentes modalidades.
Según la funcionaria, para tratar este tema hay organismos internacionales como la Comisión Interinstitucional contra la Explotación Sexual Comercial y Trata de Personas (Cicesct). Se trabaja desde esos espacios y se dan soluciones.

Asimismo se refirió a la acción positiva de los consulados móviles en Estados Unidos para identificar a los niños que viajan solos y no portan documentación.
También con el Registro Nacional de las Personas se inscribe a niños nacidos en países que carecen de registro gracias la apertura de los consulados móviles.
A los niños que desean retornar se les remite al consulado y se les acoge en los centros. Después se hace el proceso a través de la Dirección Nacional de Adolescencia y Familia (Dinaf), que lleva todo el estudio y el caso de estos menores.
“Hasta aquí llegó mi vida”
Belkis Orbelina Cruz Reyes cuenta que fue extorsionada por policías hondureños cerca de Aguas Calientes, frontera entre Honduras y Guatemala, pero al pagarles a la dejaron pasar.
En otra estación, si no llevan pasaporte, los bajan. Si llevan dinero, siguen la ruta migratoria.
Cruz manifiesta que pagó dinero en Honduras, Guatemala y México.
Comentó que cuando llegó a México le tocó dormir en el suelo. Relató que pedía una moneda y los mexicanos eran amables y la apoyaron bastante.
Durante el viaje en el tren, Cruz sufrió sueño y falta de alimentación adecuada. Eso la debilitó y la dejó sin fuerzas para seguir su camino en muchas ocasiones.

Al pasar en tren por el Distrito Federal iba muy débil. Con otros compañeros, decidieron agarrar el tren porque era sábado y el domingo migración podía detenerlos.
Cruz decidió agarrar el tren, pero su debilidad la hizo caer hacia el frente y fue cuando sintió algo que le haló el pie. La situación la asombró. ¿Qué pasó?, se preguntó.
“Sentí como un aire que me haló el pie. Entonces, cuando yo levanté y vi abajo, mi pie ya no estaba, estaba destripado. Entonces dije hasta aquí nomás llegó mi vida, ya no valgo nada, a qué voy a ir a mi país, aquí voy a fallecer. Porque ahí estaba sola, pero Dios puso ángeles ahí en ese momento”, recordó.
La auxiliaron unos federales que llamaron la ambulancia, la recogieron y la trasladaron a un hospital donde no había médicos que la atendieran.
Cuenta que anduvo de hospital en hospital. Llegó al primero a las 5:30 de la madrugada, luego al segundo hospital y nada. La atendieron hasta que llegó al tercer hospital.
Allí le dijeron que iban a cortar más de su pie mutilado. Cruz firmó para que le hicieran la operación porque ya tenía gangrena.
Cuando despertó en la noche, recuerda que fue difícil asimilar la carga. Su instinto religioso la hizo decir: “Señor, esta carga que diste no sé si la voy a soportar, no sé si la voy a sobrevivir”. Esto ocurrió en el 2012.
“Gracias a Dios, hasta ahorita, Dios me ha permitido ayudar a otras personas porque en ese momento yo decía mejor morirme”.
Cuando la retornaron a Honduras, tuvo mucho apoyo de su familia y sus vecinos, personas y organizaciones.
Todo ese apoyo la ayudó a salir adelante con emprendimiento. Aprovechó para agradecer a Fonamih y Acción Joven, que la apoyaron bastante en su autocuidado.



