Defensa de JOH le apuesta a cuestionar testimonios de juicio

El quinto día del proceso judicial contra JOH estuvo marcado por interrogantes persistentes de la defensa, quienes desafiaron las interpretaciones […]

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El quinto día del proceso judicial contra JOH estuvo marcado por interrogantes persistentes de la defensa, quienes desafiaron las interpretaciones ofrecidas por testigos y expertos acerca del contenido de los llamados “narcocuadernos”

Por María Mónica Fernández

Nueva York. Las paredes revestidas de madera envejecida y los techos altos de la sala 26B de la Corte del Distrito Sur de Manhattan volvieron a ser el escenario del juicio contra el expresidente Juan Orlando Hernández (JOH).

A las 10:15 de la mañana, el juez Kevin Castell llamó al detective Miguel Reynoso para que retomara su testimonio en la corte. La declaración de Reynoso, quien fue agente de la Dirección de Lucha contra el Narcotráfico, era una de las más esperadas del día, ya que podría equipararse a las declaraciones previas sobre los “narcocuadernos” incautados a Nery Orlando Sanabria que evidenciaron la participación de Tony Hernández en el tráfico de drogas.

Miguel Reynoso, exagente de la Dirección de Lucha contra el Narcotráfico, retomó ayer su testimonio en la corte de Nueva York.

La inclusión de los llamados «narcocuadernos» como evidencia se enfrentó a una apelación por parte de la defensa de JOH. De los nueve cuadernos incautados en junio de 2017, la fiscalía estadounidense buscaba presentar solo dos identificados como 250B y 250K, en donde, según la acusación, se pueden encontrar listas con las siglas «JOH» haciendo referencia al expresidente.

Después de realizar una inspección física de los cuadernos en espiral y de apariencia robusta, el juez Castell invocó la regla de integridad y decidió mantener la objeción de la defensa.

JOH y Rambo

El detective Reynoso volvió a la sala para ser interrogado por el abogado Stabile. Este le presentó un formulario de cadena de custodia de los elementos incautados el 7 de junio de 2018, incluidos los «narcocuadernos». El documento, exhibido ante todos los presentes en la sala, mostraba firmas y fechas que indican cuándo los cuadernos fueron extraídos y quién los extrajo durante 2018 y 2019.

Después de haber corroborado con Reynoso el propósito de las firmas, Stabile le preguntó si el envoltorio con sello y firma que protegía los documentos de la inspección era el mismo que se presentó al gobierno estadounidense en 2019.

«Podría ser», respondió Reynoso, añadiendo que no observó ninguna señal de que lo hubieran abierto cuando se presentaron a las autoridades norteamericanas en 2019.

Página de uno de los «narcocuadernos» donde aparece la sigla JOH.

Stabile continuó cuestionando la atribución que hizo Reynoso a las siglas «JOH». Le preguntó si, al igual que «Rambo«, uno de los nombres anotados en la misma página de la lista en los narcocuadernos, no necesariamente se refiere al famoso personaje de la película interpretado por Sylvester Stallone. JOH podría referirse a otra persona, ya sea hombre, mujer o incluso a una empresa diferente al expresidente.

«Sí, podría ser, pero [la sigla JOH] me llamó la atención porque el nombre de Tony [Hernández] estaba ahí», respondió Reynoso.

Stabile concluyó su interrogatorio a Reynoso cuestionando la relación del detective con el gobierno estadounidense. El detective negó en repetidas ocasiones ser un informante de la DEA o haber tenido conversaciones para serlo, incluso después de que Stabile exhibiera un documento al jurado y al juez aparentemente relacionado con los vínculos de Reynoso con la DEA. Además, aseguró que los mensajes de texto con un oficial de la DEA llamado «Mateo» eran para tratar el tema de la visa de la familia del detective.

La fiscalía estadounidense finalizó la intervención de Reynoso preguntando por las razones que lo trajeron a Estados Unidos. Una de las respuestas que dio Reynoso era por su seguridad. 

Defensa acusa a intérprete de “traducciones deliberadas”

El cuarto testigo del caso fue el intérprete Manuel Prado. Prado dijo en corte que se le asignó la traducción de español a inglés de documentos, videos, audios, mensajes de texto, entre otros, y haber pasado alrededor de 350 horas revisando esos materiales para la corte. 

El abogado defensor de JOH, Raymond Colón, cuestionó la veracidad de las traducciones realizadas por Prado, ya que este presentó cambios en las traducciones de los escritos de los narcocuadernos, como «Hernándes» por «Hernandez». 

Además, atribuyó el género masculino al posesivo «su» en la traducción al inglés de la frase «JOH y su gente», donde Prado presentó a la corte «JOH and his people». Prado justificó estas traducciones al señalar que había varios errores ortográficos en los textos originales y que, en estos casos, el intérprete hace uso del sentido común.

Durante el receso para el almuerzo, Carmen Benedit, exdiputada del partido PINU y actual residente en Estados Unidos, reflexionó sobre el desarrollo del juicio. Benedit ha podido asistir a todas las audiencias hasta la fecha y considera que el juicio ha sido fructífero, pero que la ha dejado asombrada por la cantidad de información que ha salido a la luz durante el proceso judicial.

«Seguramente la gente de mi país que esté viendo el juicio no dirá ‘cuatro años más'», comentó Benedit, refiriéndose al lema de la reelección presidencial de JOH.  “Que prevalezca la verdad y si [JOH] tiene que pagar pues que pague”. 

Se reinició la audiencia a las 2:15 de la tarde con el testimonio de la agente de la DEA identificada como Jennifer Taul, quien es incluida en el juicio por la fiscalía como experta en producción y tráfico de cocaína. 

Entre las afirmaciones de Taul en la corte, destacaron la del incremento del tráfico de cocaína por la ruta de Centroamérica desde Colombia a Estados Unidos en la última década. Según la experta, más del 90% de este alucinógeno que llega a Estados Unidos es transportado por esta ruta.

Taul también afirmó que Gracias a Dios, Olancho, Atlántida, Colón y Cortés son los departamentos por donde más transita esta droga. Asimismo dijo que falta orden público en la ciudad de San Pedro Sula, donde hay una “amplia” influencia de los carteles mexicanos en el tráfico de drogas. 

JOH dio las gracias por dinero de narcos 

Un millón de dólares “en dos pagos de $500,000 cada uno” para la campaña de JOH en 2013 aseguró haber entregado el último testigo del día, identificado con el nombre ficticio de Luis Pérez.

Pérez, quien es colombiano y perteneció al cartel de Sinaloa, declaró haber obtenido identificaciones falsas en Honduras en 2012, cuando tenía 20 años de edad. 

El testigo relató que transportó al menos 150 millones de dólares para el cartel mexicano y que conoció en persona al “Chapo” Guzmán. 

Quien le pidió dinero a Pérez para la campaña presidencial de JOH fue la persona identificada solamente como “Mario”, a quien Pérez llamó “el segundo funcionario de mayor rango en Puerto Cortés”. 

El testigo afirmó haber conocido a “Mario” por medio de “Fabio Lobo, hijo del expresidente [Porfirio Lobo] y [el exdiputado ] Fredy Nájera”. Tanto Nájera como Lobo guardan prisión en Estados Unidos por delitos relacionados con el narcotráfico.

“Mario nos escribió pidiendo ayuda económica para la campaña de JOH”, relató Pérez, quien confesó haber entregado “un millón de dólares en dos pagos de $500,000” proporcionados por el narcotraficante Arnulfo Valle.

“Mario me dijo que JOH dijo gracias por el aporte”, agregó Pérez. “Arnulfo [Valle] se reunió con Tony Hernández en Copán y me dijo que el millón de dólares ya estaba entregado y le dio las gracias”.

En total, Pérez aseguró haber aportado “2,400,000 dólares” a la campaña de Juan Orlando Hernández. 

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