Inquietantes conexiones entre la epidemia de MPOX (viruela del mono), el conflicto en la República Democrática del Congo y los intereses geopolíticos en la región
África. El continente africano, a menudo denominado «cuna de la humanidad», también ha sido históricamente el “punto de origen” de numerosas enfermedades infecciosas que han impactado al mundo, desde el VIH/SIDA hasta el Ébola. Hoy, una vez más, África se encuentra en el epicentro de una crisis sanitaria global: la mpox (viruela símica). Esta enfermedad, que ha afectado a miles de personas y ha llevado a la declaración de emergencia sanitaria por parte de la Unión Africana, ha despertado sospechas y teorías que van más allá de la mera epidemiología.
El epicentro de la epidemia se sitúa en la República Democrática del Congo, un país devastado por un conflicto armado que se ha cobrado miles de vidas desde el año 2023. La coincidencia entre el brote de mpox y este conflicto ha llevado a muchos a cuestionar si la enfermedad podría estar siendo utilizada como un arma de sometimiento por parte de actores externos interesados en los vastos recursos minerales del país.
Coincidencias sospechosas y MPOX
La coincidencia entre el brote de mpox y el conflicto en la República Democrática del Congo ha despertado sospechas. En 2023, hubo más de 14,000 casos y 654 muertes por mpox en el país, y en lo que va de 2024, se han notificado más de 15,600 casos sospechosos y 548 muertes. Estas cifras, probablemente subestimadas debido a las dificultades para el seguimiento en zonas remotas y de conflicto, plantean interrogantes sobre si la enfermedad podría estar siendo utilizada como un arma de sometimiento.
El genocidio silencioso
La República Democrática del Congo es escenario de un «genocidio silencioso», según denuncian numerosas organizaciones de derechos humanos. Grupos paramilitares como el M23 (Movimiento 23 de Marzo) es un grupo rebelde armado activo en dicha república, financiados por países como Ruanda y Uganda según informes de la ONU y ONGs, siembran el terror en la región con el objetivo de controlar las minas de coltán, cobalto y otros minerales estratégicos.
La revuelta africana
En medio de este panorama desolador, un movimiento de protesta se extiende por todo el continente africano. Líderes como Ibrahim Traoré en Burkina Faso están encabezando un despertar revolucionario que desafía el statu quo y exige la soberanía y la autodeterminación de los pueblos africanos.
La crisis de la mpox en África plantea interrogantes inquietantes sobre la posible instrumentalización de la enfermedad para fines geopolíticos. La coincidencia del brote con el conflicto en la República Democrática del Congo y el auge de los movimientos de protesta en el continente alimenta las sospechas de que la enfermedad podría estar siendo utilizada como un arma de control poblacional y de sometimiento.
Es imperativo que la comunidad internacional investigue a fondo estas denuncias y garantice que la ayuda humanitaria llegue a las poblaciones afectadas sin ser utilizada como moneda de cambio en los juegos de poder. La salud y la vida de millones de africanos están en juego.
¿Por qué África, una vez más, se encuentra en el epicentro de una crisis sanitaria global? ¿Es simplemente una cuestión de mala suerte o hay factores subyacentes, como la pobreza, la inestabilidad política y la explotación de sus recursos, que hacen que el continente sea especialmente vulnerable a las enfermedades?



