La medida se debe a que la universidad de Harvard no eliminó las políticas de diversidad ni tomó más medidas contra protestas propalestinas
Por Redacción de RSM con informes de Democracy Now!, AFP y otros
Washington, EUA. La administración del presidente Donald Trump anunció este lunes la congelación de 2,200 millones de dólares en subvenciones federales para la Universidad de Harvard luego de que esta se negara a implementar cambios políticos exigidos por el gobierno.
El porqué de la congelación
La congelación de dinero se presenta después de que Harvard, miembro de la elitista agrupación de centros de estudios superiores Ivy League, desafiara la orden de Trump de eliminar todas las políticas de diversidad, equidad e inclusión.
Además, la universidad se negó a tomar medidas más enérgicas contra las protestas por los derechos del pueblo palestino, que incluyen reportar a estudiantes extranjeros ante las autoridades federales.
En una carta enviada el lunes a la comunidad educativa, el rector de la Universidad de Harvard, Alan Garber, escribió: “La Universidad no renunciará a su independencia ni a sus derechos constitucionales. […] Ningún Gobierno, independientemente del partido que esté en el poder, debe dictar qué pueden enseñar las universidades privadas, a quiénes pueden admitir y contratar, ni qué áreas de estudio e investigación pueden seguir”.
La universidad calificó las exigencias como un intento de «control gubernamental» sobre su autonomía académica.

«Ningún gobierno debe dictar qué enseñamos»
El rector Garber afirmó en un comunicado que la universidad no renunciará a su independencia ni a sus derechos constitucionales.
«Estas demandas representan una regulación directa de las condiciones intelectuales en Harvard», declaró.
Trump respondió con dureza, calificando a Harvard como un «chiste» en sus redes sociales y sugiriendo que pierda su exención fiscal. «Enseña odio y estupidez, y no merece fondos públicos», escribió en Truth Social.
Batalla legal en marcha
La Asociación Estadounidense de Profesores Universitarios, junto a docentes de Harvard, presentó una demanda contra el gobierno para evitar el recorte de fondos. Nikolas Bowie, profesor de Derecho en Harvard, acusó a Trump de «violar la Primera Enmienda» al intentar censurar la libertad académica.
Mientras tanto, la Casa Blanca insiste en que las medidas buscan combatir el antisemitismo en campus universitarios tras protestas por la guerra en Gaza. «El dinero de los contribuyentes no debe financiar discriminación», declaró un portavoz.
¿Un efecto dominó?
Harvard, con un fondo de US$ 53,000 millones, podría resistir la presión financiera. Sin embargo, otras universidades, como Columbia —que ya sufrió recortes—, observan de cerca el conflicto.
El expresidente Barack Obama elogió la postura de Harvard, Mientras tanto, republicanos acusan a la institución de alejarse de los «valores estadounidenses».
El enfrentamiento podría escalar a los tribunales, marcando un precedente sobre los límites del poder federal en la educación privada.
Por ahora, Harvard se mantiene firme. «No seremos tomados por el gobierno», sentenció Garber.



