En el Día del Trabajo, ¿dónde está el liderazgo sindical?

El Partido Libre monopolizó la movilización del Día del Trabajo: pasó a segundo plano el manifiesto de las centrales obreras […]

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El Partido Libre monopolizó la movilización del Día del Trabajo: pasó a segundo plano el manifiesto de las centrales obreras

Por José Manuel Serén 

Tegucigalpa, Honduras. Desde temprano, trabajadores, sindicalistas y gremios marcharon en la capital el primero de mayo, Día del Trabajo, desde el barrio La Granja hasta el parque central. 

Como todos los años, este tipo de movilizaciones tienen lugar en esta fecha con el objetivo de visibilizar las demandas históricas del movimiento obrero hondureño obtenidas a partir de la huelga bananera de 1954.

Las principales centrales obreras del país leyeron un manifiesto donde plantearon muchas exigencias al gobierno de Xiomara Castro. Entre otras demandas, mencionaron el respeto a los derechos laborales, reformas estructurales, lucha contra la corrupción y garantías de independencia institucional.  

Los asistentes a la movilización exigieron la aprobación de una Ley de Justicia Tributaria y reformas al Código Penal y Procesal Laboral. Además, demandaron fortalecer el Instituto Hondureño de Seguridad Social (IHSS) e instalar la Cicih

Al grupo de peticiones se unió la de una estrategia integral contra la violencia y un alto a la precarización del empleo.

¿Libre en primer plano?

Esta tradicional movilización estuvo opacada por el Partido Libertad y Refundación (Libre) que monopolizó el evento. De este modo pasó a segundo plano el manifiesto de las centrales obreras y se desvaneció el sentido reivindicativo.

La conmemoración de la lucha y la contundencia del discurso sindical se desfiguraron entre las banderas rojinegras, los cánticos proselitistas y la presencia de altos funcionarios del gobierno, encabezados por el coordinador de Libre, Manuel Zelaya Rosales.

La presencia de la ministra de Defensa, Rixi Moncada, también aspirante presidencial del oficialismo, le dio un toque final al tinte electoral. Su participación en este evento pensado únicamente para la reivindicación de la lucha de la clase trabajadora fue para muchos sectores una apropiación del espacio obrero por parte del gobierno.

La ministra de Defensa, Rixi Moncada, también aspirante presidencial del oficialismo, le dio tinte electoral a la movilización del primero de mayo.

“El Gobierno está del lado de la clase trabajadora”

En una línea distinta a la de las organizaciones obreras presentes en la manifestación, la obrera y docente de educación media Wendy Núñez manifestó que el gobierno de Xiomara Castro ha sido coherente con sus campañas políticas. Además, aseguró que se le ha cumplido al magisterio nacional, comenzando con las cláusulas salariales.

Agregó que el Gobierno también les ha cumplido a los docentes, al hijo del obrero, del campesino y del que anda vendiendo agua. Además, ha promovido la matrícula gratis, la merienda escolar a tiempo, los centros educativos dignos, reestructurados y arreglados para que los niños estén sentados en pupitres.

“Es una fiesta cívica, es una fiesta del pueblo y estamos muy contentos este día. Hemos cumplido con la educación. No hemos interrumpido ningún día de clase, no hemos ido a huelga, hemos cumplido más de los 200 días de clase. Es un gobierno que ha estado del lado de la clase trabajadora”.

Son hechos históricos

El sociólogo Roberto Briceño, docente de la Universidad Nacional de Honduras, manifestó que las movilizaciones del primero de mayo son conmemoraciones de hechos históricos de los trabajadores.

Según Briceño, estos sucesos son emblemáticos en términos de reivindicaciones sociales, económicas y culturales de los pueblos y de construcción social de la democracia.

El sociólogo explicó que en este proceso para el sector obrero se reivindicaron derechos que trascendieron y promueven más inclusión y participación de las clases.

“En la clase trabajadora, me refiero a campesinos y trabajadores del sector industrial y de los sectores terciarios”, señaló.

El profesional consideró que esta fecha lleva en el corazón el significado de sacrificios de trabajadoras y trabajadores en el mundo y en Honduras.

Agregó que un referente de estos sacrificios es la huelga de 1954, la cual materializó derechos sociales y económicos fundamentales para las clases trabajadoras. 

Para finalizar se refirió a que de la huelga bananera nace el derecho a la libre asociación y organización sindical y a la jornada laboral de ocho horas. 

Adujo además que de estos logros se derivaron reivindicaciones como el derecho de contratación colectiva abolido por las políticas neoliberales. Sin embargo, aseguró, el movimiento sindical las ha defendido y reivindicado.

“Critican porque les falta conocimiento”

Víctor Ferrari, del colectivo de Infop, manifestó que para ellos es una fiesta y no hay cosa que dignifique más al ser humano que tener un trabajo para llevar alimento a su familia.

“Tener ocho horas laborales, vacaciones. Mucha gente tuvo que luchar en el pasado y fueron conquistas desde nivel internacional y nacional, desde las bananeras, para tener estos beneficios y derechos. Para nosotros no es tanto un deber, sino una conmemoración. Es un orgullo estar aquí caminando, viendo la unificación. Ha sido impresionante”, reflexionó.

Además, Ferrari manifestó que la cantidad de gente presente en la marcha era “impresionante”. “Se observa alegría en niños y en personas de la tercera edad, sinónimo de una conciencia de clase”, dijo. 

En cuanto a los sectores que critican que la movilización se ha politizado, Ferrari preguntó por el significado de la palabra “político”. “Es la búsqueda del bienestar común y, por supuesto, tiene una lógica política y la clase obrera busca un bienestar común, mejores salarios, mejores prebendas”, señaló.

Agregó que la gente critica generalmente porque le falta conocimiento, pero puede experimentar qué se siente estar en una marcha de los trabajadores.

Eclipsados por Libre

La dirigente sindical Irma Marcia, del Sitramedhys, destacó que se necesita mayor profesionalismo en la gestión pública y criticó las intenciones legislativas que buscan precarizar aún más el empleo formal. “No vamos a permitir que se promuevan leyes inconstitucionales que sustituyan el trabajo permanente por parcial”, lamentó.

Al cierre del evento, el expresidente José Manuel Zelaya entregó su libro El golpe 28J al veterano dirigente obrero Carlos H. Reyes. Este, a su vez, entregó el manifiesto a Zelaya y a Rixi Moncada, marcando un enlace estrecho del dirigente con el gobierno de turno.

DÍA DEL TRABAJO. El expresidente José Manuel Zelaya entregó su libro El golpe 28J al veterano dirigente obrero Carlos H. Reyes.

El Día del Trabajador terminó siendo una jornada eclipsada y subordinada por Libre. Así, el partido gobernante, lejos de fortalecer la autonomía del movimiento sindical, lo arrastró hacia sus intereses políticos. 

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