El presidente de EE. UU. Donald Trump pidió votar por el candidato del Partido Nacional, Nasry Asfura, y afirmó que no colaborará con Rixi Moncada ni con Salvador Nasralla si uno de ellos resulta electo
Por Dunia Orellana y Kevin Contreras
Tegucigalpa, Honduras. El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, respaldó de manera explícita al candidato Nasry Asfura, conocido como Papi a la Orden, y descalificó a su opositor, Salvador Nasralla. En una publicación en su red Truth Social, Trump acusó a Nasralla de ser un «candidato trampa» que divide el voto anticomunista, en una declaración que marca un claro posicionamiento en las elecciones hondureñas.

Trump, en un mensaje dirigido al pueblo hondureño, advirtió sobre el peligro de que «narcomunistas» apoyados por el régimen de Maduro se apoderen del país y lo calificó como una «prueba crucial para la democracia». Además, atacó a la candidata Rixi Moncada porque, según él, considera a Fidel Castro como su «ídolo».
Washington interviene
El anuncio de Trump sacude a Honduras en pleno silencio electoral. Mientras tanto, para analistas entrevistados por Reportar Sin Miedo, este es un momento cumbre para desestabilizar a las bases de Libertad y Refundación con el fin de que pierdan las elecciones del 30 de noviembre.

“Este anuncio puede ser una trampa para Libre para desbalancear las elecciones”, dijo una analista que pidió no ser nombrada. “Trump quiere ganar, con su candidato, Honduras y al mismo tiempo Venezuela. Hay que pelear el voto en las urnas porque Nasralla tampoco está muerto políticamente”.
Entretanto, el presidente estadounidense aseguró que Asfura es el «único amigo de la libertad» en Honduras y prometió trabajar junto a él para combatir a los grupos “narcoterroristas” y llevar ayuda al país. Sobre Nasralla, afirmó que no es un «aliado confiable» y que su candidatura busca engañar a los votantes.
La intervención de Trump intensifica la polarización en la recta final de las elecciones de la campaña, planteando la elección como una disyuntiva entre el «socialismo del siglo XXI» y la alianza con Estados Unidos.
El anuncio del presidente estadounidense llega un día después de que se filtraran varios audios de Salvador Nasralla con el empresario Eduardo Facussé en los que este acusa al líder liberal de despreciar a los votantes. “Allí ando circulando un video de un muchacho que te dio la mano. ¿Vos viste eso? Eso nos está aniquilando”, dijo Facussé en la grabación.
Aunque Reportar Sin Miedo no puede confirmar de forma independiente si esas grabaciones son reales, el hijo del empresario Eduardo Facussé Salomón, expresidente de la Cámara de Comercio e Industrias de Cortés, expresó en las redes sociales que los audios son “falsos”.
Por otro lado, militares estadounidenses se reunieron hoy con el jefe del Estado Mayor Conjunto, Roosevelt Hernández, y parte de la Junta de Comandantes de las Fuerzas Armadas para conocer el proceso de transporte y custodia del material electoral.

Los elementos de Estados Unidos y Brasil llegaron al Centro Logístico Electoral ubicado en las oficinas del Infop para conocer de cerca cómo se desarrollan los trabajos de maquilado de las maletas electorales y kits tecnológicos que serán utilizados durante las elecciones generales del 30 de noviembre.

Ni bailes ni oraciones le sirvieron a Nasralla
Salvador Nasralla ha hecho casi de todo para llamar la atención de Donald Trump y obtener su bendición. Por ejemplo, el candidato liberal participó en eventos junto a la congresista republicana María Elvira Salazar en Florida y Washington.

Nasralla incluso se unió a jornadas de oración con grupos fundamentalistas religiosos blancos para alcanzar el voto. También ha estimulado el sufragio cristiano conservador participando en marchas.

Además, Nasralla, su esposa Iroshka Elvir y su más fiel aliado Rashid Mejía bailaron la canción queer YWCA, que Trump utilizó en su campaña con el movimiento MAGA antes de ser presidente electo por segunda ocasión.
Sin embargo, cientos de hondureños condenaron la actitud intervencionista del candidato del Partido Liberal, ya que no tomó en cuenta el sufrimiento de la ciudadanía hondureña deportada en Estados Unidos por las políticas antimigratorias de Trump.
Hasta la fecha al menos 34,220 hondureños fueron retornados entre enero y octubre de 2025, de los cuales el 78.1% procedía de Estados Unidos, informó el Instituto Nacional de Migración (INM).
Por otra parte, en las redes sociales, el hijo de la presidenta Xiomara Castro, Héctor Zelaya, publicó un video de archivo, grabado después de las elecciones del 2017, donde el expresidente Manuel Zelaya aparece junto a Salvador Nasralla. En el video, Mel le dice al actual candidato del Partido Liberal: “Estados Unidos no quiso que fueras el presidente”.
De hecho, las elecciones del 2017 en las que participaban junto a Juan Orlando Hernández fueron cuestionadas por la OEA, que pidió repetirlas. Así, Estados Unidos dio el respaldo al candidato nacionalista, quien ganó según estadísticas electorales por “voto rural” después de que Honduras anunciara que iba a trasladar su embajada de Tel Aviv a Jerusalén.
La tierra no se vende
La aparente simbiosis indestructible entre Salvador Nasralla y la congresista cubanoestadounidense María Elvira Salazar, evidente en múltiples reuniones y acercamientos políticos, se quebró abruptamente el miércoles cuando Trump cambió el panorama electoral.
El candidato liberal había participado en una audiencia la semana pasada promovida por la congresista de Florida en el Congreso de Estados Unidos. Cuando regresó a Honduras, Nasralla declaró: «Yo me metí a esto para defender los intereses del pueblo, y al hondureño el único que lo protege es Estados Unidos».
En la audiencia comparecieron tres testigos, pero Carlos Trujillo, lobista de Próspera, Ficohsa y Banco Atlántida, fue el blanco de duras críticas del congresista demócrata Joaquín Castro.
Mientras Estados Unidos promueve oficialmente unas elecciones «libres y transparentes» en Honduras, surge una creciente preocupación sobre si esta participación constituye un acompañamiento legítimo o una injerencia que compromete la soberanía nacional.
La duda se intensifica ante la presencia de lobistas con intereses financieros en el país, incluyendo representantes de las polémicas ZEDE, y las declaraciones directas de congresistas estadounidenses sobre el proceso electoral, generando un debate nacional que enfrenta la transparencia electoral con la autonomía de la nación.
La tensión llegó a su punto crítico cuando el congresista demócrata Castro confrontó al embajador Trujillo. Castro reveló que Trujillo representa a múltiples gobiernos extranjeros y hasta hace poco trabajaba para Próspera Honduras, la polémica ZEDE en conflicto con el Estado hondureño.
Aunque la republicana María Elvira Salazar defendió la imparcialidad de Trujillo, el intercambio dejó al descubierto cómo los intereses comerciales y la política internacional se entrelazan en el escenario electoral hondureño, planteando serias dudas sobre conflictos de interés.
«Fueron a Washington, pero fracasaron allá en Estados Unidos. En su intento de mentir, como testigo llevaron al de las ZEDE, a los que se quieren robar el territorio. Desde aquí les decimos: ni una pulgada de territorio. Fracasaron con todo y su testigo, y los despacharon con las caras desencajadas. Y aquí su plan de los audios se ha ido desmontando poco a poco, cada día con el pueblo movilizado», señaló por su parte la candidata oficialista Rixi Moncada.
Nasry Asfura: gratitud y polémicas
El candidato nacionalista Nasry «Papi a la Orden» Asfura respondió de inmediato al respaldo de Donald Trump en sus redes sociales.
«Muchas gracias por el apoyo, presidente Trump. Este 30 de noviembre estamos firmes para defender nuestra democracia, nuestra libertad y los valores que hacen grande nuestro país. ¡Honduras, vamos a estar bien!», publicó Papi.

El empresario de la construcción de 67 años logró el apoyo de Trump a pesar de que su partido carga con el estigma de tener a un expresidente, Juan Orlando Hernández (2014-2022), actualmente cumpliendo una condena de 45 años por narcotráfico en Estados Unidos. Frente a esto, Asfura se limita a afirmar: «Cada quien responde por sus actos».


Su campaña se ha centrado en la promesa de «salvar la democracia» de los «comunistas», aunque evitando mencionar expresamente a Trump en sus discursos.
La trayectoria de Asfura, también conocido como «Papi de la basura», está marcada por señalamientos de corrupción. Fue acusado de presunta malversación de fondos municipales —caso que no prosperó— y apareció en los «Papeles de Pandora» por tener empresas offshore en Panamá para presuntamente evadir impuestos. Pese a estas controversias, incluso sus críticos reconocen su labor en la modernización de la capital con obras de infraestructura durante su gestión como alcalde.
Para muchos, la campaña de «Papi» Asfura busca lavar la imagen del Partido Nacional, señalado como una institución corrupta con vínculos directos con el crimen organizado, especialmente con el narcotráfico. Esta estrategia de renovación simbólica se evidencia incluso en sus manifestaciones públicas, donde utilizan una versión de la bandera hondureña con colores más oscuros, desplazando la tradicional bandera de la estrella solitaria.
Paralelamente, el candidato ha presentado su «Plan de Gobierno de Cinco Estrellas», una propuesta programática que busca capitalizar su eslogan de campaña «¡Papi, a la orden!» y distanciarse de los escándalos que han marcado a su partido.
Rixi Moncada: críticas y denuncias
La candidata presidencial oficialista Rixi Moncada, a quien Trump insultó en su mensaje, respondió contundentemente: «Me llaman comunista para esconder la verdad: le temen a la democratización de la economía, les aterra la Ley de Justicia Tributaria y quieren que el dinero siga siendo un privilegio para las diez familias y no un derecho a favor del pueblo».

Moncada también ratificó su denuncia sobre el proceso electoral: «Vamos a elecciones el 30 de noviembre y ratifico mi denuncia [sobre] la transmisión de resultados preliminares (TREP) del CNE el domingo a las 9:00 pm».

El gran perdedor
Tras conocer el mensaje de Trump en apoyo a Papi, Salvador Nasralla se expresó con mayor cautela. «Todo mi respeto a una gran nación que son los EE. UU., aliado natural de mi querida Honduras. Lamento mucho la desinformación malintencionada de mis rivales políticos que sabiéndose perdedores han llevado a oídos de los asesores del presidente Trump, persona que merece todo mi respeto y mayor consideración», escribió el presidenciable liberal.
A continuación, Nasralla extendió una mano a la futura administración estadounidense: «Cuando este domingo sea electo por mi pueblo, podrá encontrar en mí a un aliado de las libertades en Iberoamérica. Insto a la sensatez y a la cordura en esta encrucijada que vive nuestro país. ¡Vivan los valores tradicionales!«.

El respaldo del presidente estadounidense se conoció un día después de que el subsecretario de Estado norteamericano, Christopher Landau, advirtiera en la Organización de los Estados Americanos (OEA) sobre la importancia de que la jornada electoral transcurra “libre de intimidación, fraude e injerencia política”.
Landau pidió a los gobiernos del continente vigilar de cerca el proceso para asegurar que se respete el voto ciudadano.
La recta final de la campaña electoral hondureña está marcada por denuncias cruzadas de fraude, así como por cuestionamientos a la autonomía de entidades clave.



