Una investigación exclusiva revela que el alcalde de San Pedro Sula mantuvo una relación comercial directa del 2017 a 2022 con el sobrino del empresario sampedrano señalado por narcotráfico
Por Redacción de Reportar Sin Miedo
Tegucigalpa, Honduras. Una investigación documental revela múltiples conexiones entre el candidato a la alcaldía por el Partido Liberal Roberto Contreras y la estructura del narcotraficante Geovanny Fuentes Ramírez, actualmente encarcelado en Estados Unidos, a través de transacciones inmobiliarias y una embarcación de lujo utilizada para el tráfico de drogas.
El caso de la lancha Power Chicken
La embarcación Siete Mares, registrada a nombre de Roberto Contreras, terminó en manos de Geovanny Daniel Fuentes Ramírez para el transporte de cocaína. La misma lancha, conocida como Power Chicken, había participado en torneos de pesca en Roatán, pilotada por los hijos del narcotraficante.
En 2021, autoridades hondureñas incautaron la lancha a Fuentes Ramírez, confirmando su uso para el transporte de drogas. Durante años, la embarcación había servido como fachada lujosa, participando en competencias internacionales en Islas de la Bahía.
En este departamento de Honduras, narcotraficantes y empresarios de la élite hondureña coincidían en cócteles, brindis y premiaciones.
Negocios inmobiliarios con familiares del socio narco
Paralelamente, registros del Instituto de la Propiedad (IP) revelan que el 23 de septiembre de 2022 Contreras otorgó un crédito hipotecario a Percy Yáñez Dox por cinco millones de lempiras. El objetivo era adquirir dos manzanas de terreno en Puerto Cortés que previamente habían pertenecido al propio Contreras.
Yáñez Dox es sobrino de Milly Dox, esposa de Juan Jarufe, identificado en procesos judiciales estadounidenses como socio comercial de Geovanny Fuentes. Posteriormente, Yáñez Dox obtuvo un préstamo hipotecario con Banco Promerica por 2 millones de lempiras, utilizando la misma propiedad.
Patrón de conexiones
Estos vínculos forman un patrón de relaciones que plantea serias preguntas sobre la debida diligencia en operaciones comerciales con personas conectadas al narcotráfico internacional.
La lancha Power Chicken dejó más que olas en el mar. Evidenció cómo bienes registrados a nombre de un funcionario público terminaron en manos del crimen organizado.
Silencio institucional

A pesar de la gravedad de los hechos documentados y las evidencias visuales de la convivencia entre narcotraficantes y empresarios en eventos sociales, ninguna autoridad ha investigado públicamente estas conexiones. El caso permanece en la impunidad mientras los vínculos entre política y narcotráfico se fortalecen.
Hasta el cierre de esta edición, Roberto Contreras no ha respondido a múltiples solicitudes de comentarios sobre estas revelaciones.
Los 71 millones de Contreras y los ricos de San Pedro Sula
Una investigación de Reportar Sin Miedo publicada en octubre de 2025 revela que Roberto Contreras, junto con su esposa y sus cuatro hijos, adquirieron propiedades por un valor superior a los 71 millones de lempiras en un período de tres años.
Según la documentación pública revisada, la familia, propietaria de la franquicia de comida rápida Power Chicken, compró nueve bienes inmuebles —ubicados en Omoa, San Pedro Sula y Roatán— sin que se evidenciaran avales bancarios para la mayoría de estas transacciones millonarias.
El reportaje plantea serias dudas sobre el origen de los fondos utilizados para estas adquisiciones. Uno de los aspectos destacados es la aparente discrepancia entre el salario público de Contreras como alcalde y el volumen de gasto realizado por su familia.
Asimismo, la investigación periodística cuestiona si estas compras representan un ejercicio de transparencia o, por el contrario, son una estrategia electoral. Mientras tanto, la opinión pública espera una explicación clara sobre la procedencia de un capital tan cuantioso en un corto lapso de tiempo.
Por otra parte, Geovanny Fuentes Ramírez fue condenado a cadena perpetua por traficar cocaína a Estados Unidos y usar armas para proteger su narconegocio. La sentencia fue impuesta por el juez Kevin Castel, quien ya lo había declarado culpable en marzo de 2021 tras un juicio de dos semanas.
El fiscal federal Damian Williams afirmó que Fuentes Ramírez sobornó a altos funcionarios de Honduras y actuó con extrema violencia, incluyendo asesinatos, para mantener su negocio de drogas. «Su camino de destrucción ha terminado. Ahora pasará el resto de su vida en una prisión federal», declaró Williams.
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