Por Redacción de RSM con material de Agencia Alemana de Prensa
Berlín, Alemania. El buen momento del músico puertorriqueño Bad Bunny parece no tener final ni fronteras. Su tiempo estelar bajo los reflectores se da luego de alzarse con tres Premios Grammy y obtener un gran reconocimiento con su actuación en el medio tiempo del Super Bowl.
«Las reproducciones de la estrella latina aumentaron en Alemania un 160% el lunes después del megaevento, en comparación con el día previo, y hasta un 330% en comparación con el lunes de la semana anterior», informó hoy GfK Entertainment. Esta entidad es la encargada de analizar las listas oficiales alemanas.
Según GfK Entertainment, el puertorriqueño ocupa el primer puesto tanto en singles (con «DtMF») como en álbumes («DeBÍ TiRAR MáS FOToS»).
Además, otras siete canciones suyas aparecen en la lista, como «NUEVAYoL» (puesto siete) y «BAILE INoLVIDABLE» (puesto doce).
Primero el Super Bowl, luego las listas alemanas
El éxito inédito en Alemania augura un año prometedor para Bad Bunny.
El cantante puertorriqueño no solo se alzó con tres Grammys en la reciente entrega de premios a la música. Además hizo explotar con su ritmo la cancha del Super Bowl con un espectáculo completamente interpretado en español y con un poderoso mensaje de unidad.
El «Conejo Malo» se echó en el bolsillo de sus holgados pantalones blancos al público del Super Bowl con lo que algunos llaman «un himno latino en Estados Unidos». En un histórico medio tiempo, el puertorriqueño transformó el evento más estadounidense en una fiesta panamericana de resistencia y orgullo.
La cancha del Levi’s Stadium en California vibró con un show en el que Bad Bunny trasplantó un pedazo de Puerto Rico. El campo se convirtió en un vecindario boricua completo con una casita colonial, una barbería y una bodega, réplicas de su residencia en la isla.
Sobre ese telón desfilaron símbolos potentes: un campo de caña de azúcar, jugadores de dominó y una boda real celebrada en vivo, coreografiando la unión como metáfora central.
A pesar de la críticas de funcionarios del gobierno de Trump, la presentación del intérprete puertorriqueño sigue siendo defendida incluso por quienes no son fans de su música.
A los estadounidenses conscientes se unen ahora quienes en Alemania están convirtiendo al boricua en un fenómeno de escuchas en streaming.
Un Grammy para Liam
Bad Bunny no solo conquistó el evento deportivo por excelencia en Estados Unidos. Pocos días antes se había llevado tres Grammys a casa. Y no solo eso. Además, el cantante latino unió su voz a la de Billie Eilish para criticar al ICE en la gala de premios a la música.
«No somos salvajes, no somos animales, no somos extraterrestres. Somos humanos y somos estadounidenses», dijo Bad Bunny en su discurso de aceptación de uno de sus galardones.
«Fuera ICE», exclamó el reguetonero puertorriqueño en su primer discurso de agradecimiento en el palco de los Grammys, al usar las siglas que identifican al Servicio de Inmigración de Estados Unidos.
Bad Bunny subió al escenario por primera vez para recibir el gramófono a mejor álbum de música urbana por su aclamado «DeBÍ TiRAR MáS FOToS».
Por primera vez, un álbum en español obtuvo el premio más prestigioso de los Grammy en una industria que durante mucho tiempo ha tratado la música latina como una categoría, no como un eje central.
Precisamente una de esas estatuillas doradas pasó a manos de un niño que representó a Liam Conejo Ramos durante el medio tiempo del Super Bowl.
Con ese gesto simbólico en nombre del pequeño ecuatoriano detenido por el ICE, el músico boricua no solo dio un ejemplo de humanidad. Además ofreció un discurso político, sin decir una palabra, que impactó a millones.



