Activistas de derechos humanos, familiares y amistades de la mujer trans asesinada demandan justicia y denuncian la violencia constante contra la comunidad LGBTIQ+ en Honduras
Por Alejandra Alvarado
Tegucigalpa. La violencia vuelve a enlutar a la comunidad LGBTQ+ en la capital. La mañana del viernes 13 de febrero se reportó el hallazgo del cuerpo sin vida de Guissel Aguilar Centeno, cuya desaparición mantuvo en vilo a sus familiares desde la noche anterior. Las autoridades entregaron ese mismo día el cuerpo de la mujer trans, cuyos familiares la velaron en una colonia de Tegucigalpa.

Los parientes de Guissel Aguilar trasladaron sus restos al Colectivo Violeta, un espacio para la comunidad LGBTQ+ donde sus conocidos la homenajearon.
Las personas más allegadas a la mujer trans asesinada comentaron a Reportar Sin Miedo que era una mujer trabajadora, dueña de apartamentos y que estaba a punto de terminar otro proyecto de negocios.

Avances de la investigación
Aunque las autoridades de Medicina Forense no han emitido un dictamen oficial sobre la causa de muerte, los informes preliminares sugieren que la víctima podría haber sido asfixiada.
Su asesino o asesinos abandonaron el cuerpo en un sector de la ciudad, por lo cual se espera que las cámaras de seguridad den más pistas sobre el crimen.
Según los familiares, la víctima también podría haber sido víctima de robo, ya que al momento del levantamiento no se encontró su teléfono celular, joyas ni dinero.
Un vacío en la familia
Más allá de las frías cifras de violencia, su familia y amigos recuerdan a Guissel con profundo dolor como una persona trabajadora. La describen como una mujer admirable y dedicada siempre a buscar el sustento de manera honrada.
“Fue una persona muy especial, amable, sincera, luchadora, trabajadora. Se esforzaba por ella y su familia. Nos sentíamos orgullosos de ella y es lamentable lo que estamos viviendo, queremos justicia”, dijo Marcos Zelaya, de la organización LGBTIQ+ Colectivo Violeta.
Este crimen se suma a la preocupante ola de inseguridad que enfrentan las personas trans en Honduras y por la cual siguen exigiendo justicia y protección efectiva del Estado.









