Musk quería «una legión de hijos» antes de una guerra civil

Un documental aborda mensajes privados, ofertas millonarias de silencio, disputas personales y el giro político de Musk desde la pandemia

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Por Descubre DW

Un documental «demoledor» sobre Elon Musk, del aclamado director estadounidense Alex Gibney, se estrenó este martes 8 de septiembre en el Festival de Cine de Venecia, y un crítico afirmó que la película había «vapuleado» al errático provocador.

En su obra de casi cuatro horas, Gibney recorre la carrera y la vida de Musk, nacido en Sudáfrica, desde sus inicios como empresario de Silicon Valley durante el auge de las puntocom a comienzos de la década de 2000 hasta convertirse en el primer billonario del mundo. La película también se pregunta cómo un solo hombre logró acumular tanta influencia y cuestiona la imagen que Musk ha construido de sí mismo a lo largo de su carrera.

La revista especializada Variety lo calificó como «un retrato demoledor», mientras que Deadline afirmó que la «condenatoria» película había «vapuleado» a Musk, retratándolo como «mezquino, narcisista, megalómano y cruel».

Musk ya había rechazado públicamente el proyecto antes de su estreno. Cuando el documental fue anunciado en marzo de 2023, lo calificó de «hit piece», es decir, una «campaña de desprestigio» o un «ataque tendencioso». Gibney respondió entonces: «¿Cómo lo sabe?».

DOCUMENTAL. Alex Gibney, director del documental Musk, en el photocall del Festival de Venecia el 8 de septiembre de 2026. Imagen: Stefano Costantino/Avalon/Photoshot/picture alliance

Estos son algunos de los puntos principales de la extensa película:

No es un romántico 

La primera esposa de Musk, Justine, protagoniza algunos de los momentos más conmovedores y humanos de la película al reflexionar sobre su relación con el entonces prometedor empresario, mientras este conseguía sus primeros millones.

Además de romper a llorar al recordar la muerte de su primer hijo, cuenta algunas anécdotas sorprendentes sobre las dificultades que tuvo que soportar.

Mientras bailaban en su boda, Musk le susurró al oído: «Yo soy el alfa en esta relación».

Según ella, Musk se refiere a ella y a otras parejas como «reproductoras».

Estos son algunos de los puntos principales de la extensa película.

«Una legión de hijos» 

Según informó The Guardian, Ashley St. Clair, expareja de Musk y madre de uno de sus hijos, cuenta en el documental que recibió de él un mensaje en el que planteaba la idea de tener descendencia con ella porque quería formar «una legión de hijos antes de la guerra civil».

RELACIÓN. Ashley St. Clair, expareja de Elon Musk.

El diario británico también recoge el testimonio de St. Clair sobre una propuesta económica vinculada a un acuerdo de confidencialidad. Según su versión, el entorno de Musk le ofreció 40 millones de dólares de pago inicial y 100,000 dólares al mes, pero la propuesta habría quedado sin efecto después de que ella rechazara firmar el acuerdo. La pareja tuvo un hijo en 2024 y posteriormente se separó.

PAREJA. Ashley St. Clair con el hijo que tuvo con Elon Musk.

En la rueda de prensa del Festival de Cine de Venecia, St. Clair formuló además otra acusación: afirmó que le habían ofrecido 40 millones de euros para que no apareciera en el documental. Musk no había respondido inicialmente a esa afirmación, según dpa.

Durante la presentación en Venecia, St. Clair cuestionó el papel de Musk en la polarización política y señaló directamente a X como una herramienta capaz de amplificar tensiones sociales. En declaraciones recogidas por The Guardian, sostuvo que la actividad del empresario en la plataforma puede trasladarse fuera del entorno digital y contribuir a una división social que, a su juicio, podría tener consecuencias graves si no se limita.

El cambio durante la pandemia

El documental sitúa en la pandemia de COVID-19 de 2020 la transformación política de Musk, que pasó de ser un empresario con inclinaciones progresistas a convertirse en uno de los principales y más influyentes partidarios de políticos de extrema derecha en el mundo.

«El COVID fue el momento en que algo cambió en su cabeza», dijo a Gibney el filósofo y antiguo amigo de Musk Sam Harris.

Por esa misma época, el hijo mayor de Musk realizó una transición de género para convertirse en mujer, algo que Musk describió como consecuencia del «virus mental woke».

También se considera decisivo un desaire por parte del entonces presidente Joe Biden durante un acto sobre vehículos eléctricos en la Casa Blanca.

El filme sostiene además que el apoyo económico de Musk a los republicanos durante la campaña electoral estadounidense pudo responder también a intereses empresariales. Tesla y SpaceX, entre otras compañías suyas, habían sido objeto de numerosas investigaciones de organismos públicos durante la administración de Biden.

La película incluye una entrevista en video de octubre de 2024 en la que Musk, al hablar de una posible derrota electoral de Trump, dice: «Si pierde, estoy jodido. ¿Cuánto crees que será mi condena de prisión?».

MEGALÓMANO. Una estatua de Elon Musk junto a las instalaciones de SpaceX en Starbase, Texas. Imagen: Reginald Mathalone/NurPhoto/picture alliance

Drogas 

El documental aporta pocas novedades sobre el supuesto consumo de drogas de Musk, entre ellas ketamina y LSD, y se basa principalmente en informaciones publicadas anteriormente por The Wall Street Journal.

Sin embargo, revela que Musk habló con Rupert Murdoch, propietario del WSJ, para pedirle que impidiera la publicación del artículo, aparentemente sin éxito.

Sin Musk 

Musk se negó a hablar con Gibney cuando este comenzó a trabajar en la película y lo llamó «imbécil» en su red social X.

El director de Taxi to the Dark Side recurre a una técnica innovadora: utiliza una versión de Musk generada mediante inteligencia artificial para leer declaraciones que el empresario había hecho en entrevistas anteriores.

En otros momentos, el cineasta se apoya en testimonios de antiguas parejas, antiguos amigos y exsocios empresariales, todos ellos con cuentas pendientes con el hombre más rico del mundo.

Entre los episodios que Gibney revisa está también el papel de Musk en Tesla y su relación con Martin Eberhard, cofundador y primer director ejecutivo de la compañía, después de que Musk, que había entrado como uno de sus primeros inversores, terminara asumiendo el control del fabricante de vehículos eléctricos.

Una de las tesis del documental es que parte del éxito de Musk se explica por su capacidad para vender grandes visiones y presentar afirmaciones cuestionables como si fueran hechos.

Datos 

El documental termina con una dura crítica a la etapa de Musk al frente del Departamento de Eficiencia Gubernamental (DOGE), creado para reducir la burocracia bajo la presidencia estadounidense de Donald Trump, a cuya elección en 2024 Musk contribuyó con unos 300 millones de dólares.

Además de relacionar las medidas de DOGE con miles de muertes debido a los recortes de la ayuda estadounidense en el extranjero, la película también sostiene que Musk utilizó el organismo para cerrar investigaciones que estaban en curso contra él y para acceder a información que pudiera beneficiar a sus empresas.

ULTRADERECHA. Elon Musk interviene por videollamada en un acto electoral de AfD en Alemania, en enero de 2025. Imagen: Hendrik Schmidt/dpa/picture alliance

Gibney también subraya que las empresas de Musk mantienen estrechos vínculos con el aparato de defensa estadounidense y con la agencia espacial del país, mientras que personas de su entorno obtuvieron, en el marco de la iniciativa de reducción de costes del gobierno de Trump, amplio acceso a sistemas informáticos estatales sensibles y datos personales.

Gibney especula sobre lo que el pequeño equipo de jóvenes programadores informáticos de Musk, todos ellos de veintitantos años, hizo con los enormes volúmenes de datos a los que tuvo acceso en los sistemas del gobierno federal, y sugiere que esa información podría utilizarse como arma en el futuro. El documental plantea además qué podría ocurrir con esos datos teniendo en cuenta que Musk también posee una empresa de inteligencia artificial.

Plan B 

Gibney concluye que Musk ha apostado por completo por la inteligencia artificial y ha dejado de preocuparse por la posibilidad de que esta tecnología provoque la extinción de la humanidad porque dispone de un plan B.

ESCAPE. El cohete Starship de SpaceX, en Boca Chica, parte del proyecto de Musk para llevar a la humanidad a Marte. Imagen: SpaceX/abaca/dpa/picture alliance

Según el documentalista, la obsesión de Musk por enviar personas a Marte y a otros planetas mediante los cohetes de SpaceX constituye una posible y lucrativa «cobertura» frente al riesgo de que la inteligencia artificial se salga de control, al menos para quienes tengan los medios económicos para pagarlo.

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