Fabio Lobo, hijo del expresidente Porfirio Lobo que cumple una pena de 24 años por cargos de narcotráfico en Estados Unidos, se refirió a los sobornos de hasta $200,000 que declaró haberle dado en Tegucigalpa a JOH a través de la hermana de este, Hilda Hernández
Por María Mónica Fernández
Nueva York. El juicio contra el expresidente Juan Orlando Hernández en el Distrito de la Corte Sur de la ciudad de Nueva York ha sido notable por las revelaciones que día a día han conmocionado a la sala.
Hasta hoy.
Minutos antes de iniciar el noveno día de este histórico juicio, uno de los encargados en la sala llama la atención de los asistentes para advertirles que se removerá de la sala a cualquier persona del público que hable durante la audiencia.
A las 10 a. m., el juez Kevin Castel aclara la cantidad de testigos de la fiscalía que aún deben comparecer.
En este caso, en el que por su naturaleza la carga de presentar material probatorio recae en el ente acusado, la defensa de JOH tiene la opción de presentar testigos, peritos e incluso al mismo JOH.
“Este caso es importante tanto para el defendido como para el gobierno. Además, es relevante para el sistema judicial estadounidense”, dijo Castel al jurado.
Fabio Lobo, hijo del expresidente Porfirio Lobo que actualmente cumple una pena de 24 años por cargos de narcotráfico en Estados Unidos, retomó su testimonio que comenzó el día anterior, captando la atención de las partes del caso durante toda la mañana.
Lobo, vistiendo un enterizo verde neón pastel que lo hace destacar entre el mar de trajes oscuros en la sala, respondía a las preguntas de la Fiscalía sobre su relación con Los Cachiros, afirmando que por medio de esta se enteró de que JOH, en ese entonces presidente del Congreso Nacional, apoyaba desde las sombras los negocios de cocaína de su hermano, Tony Hernández.
Uno de los momentos claves de la mañana se refirió a los sobornos de hasta $200,000 que Lobo declaró haberle dado en un helipuerto en Tegucigalpa a JOH a través de la hermana de este, Hilda Hernández, a quien Lobo afirmó que ya conocía.
El hijo del expresidente hondureño Porfirio Lobo aseguró en repetidas ocasiones que los sobornos provenían de las ganancias del tráfico de cocaína en Honduras y que con ellos buscaba que JOH, una vez presidente, le hiciera favores políticos, como adjudicar contratos de construcción de caminos a ciertas empresas y facilitar el paso de droga.

Reuniones y mucho dinero
El juez Castel llamó dos veces a Lobo para que se acercara al micrófono. El público, aliviado de no tener que esforzarse para entender a Lobo, escuchó cómo hablaba de la reunión a la que asistió con JOH en el restaurante El Patio en Tegucigalpa en 2009.
En esa ocasión, según Lobo, el dúo se reunió con Tony Hernández y con “el Sentado”, a quien Lobo dijo que no conocía hasta entonces. Lobo afirmó que JOH y el resto de los asistentes discutían sobre quién sería responsable de un avión proveniente de Colombia con «mercancía dentro» que pertenecía a los hermanos Hernández, los Valle Valle y un colombiano.
JOH y el resto de los asistentes discutían sobre quién sería responsable de un avión proveniente de Colombia con «mercancía dentro» que pertenecía a los hermanos Hernández, los Valle Valle y un colombiano.
Declaración de Fabio Lobo
También resonó la narración de Lobo de una salida con Tony Hernández para recibir $4 millones dentro de un maletín azul de parte de un tal Wilson, identificado por otros medios como Magdaleno Meza, en una estación de gasolina Shell al norte del país. Lobo aseguró que, ya de regreso en la camioneta de Tony, este llamó a su hermano JOH y lo puso en altavoz para informarle de que ya tenía “el paquete de Valle”.
El nombre del general Julián Pacheco Tinoco, exjefe de inteligencia, salió a relucir cuando Lobo declaró que Pacheco fue uno de los contactos que JOH le facilitó para asegurar que la cocaína llegara a Honduras sin problemas. Pacheco pidió comisión por eso, según Lobo.




