Lesbianas, trans, afrodescendientes, indígenas. La violencia del feminicidio en Honduras sigue impune en todas las interseccionalidades
Por Nazareth Gómez
Tegucigalpa, Honduras. Un panorama preocupante sobre la violencia de género entre enero de 2021 y junio de 2024 ofrece el informe «Las interseccionalidades del femicidio en Honduras» de la organización lésbico-feminista Cattrachas.
En este nuevo reporte, la organización defensora de derechos LGBTIQ+ ha documentado muertes violentas de mujeres lesbianas, trans, afrodescendientes, indígenas y trabajadoras sexuales.
«Las interseccionalidades del femicidio en Honduras» revela cómo estas poblaciones enfrentan múltiples formas de opresión basadas en su identidad étnica, orientación sexual y ocupación.
La situación de violencia extrema se ve agravada por la impunidad y la falta de justicia.
Claves de la violencia lesbicida y transfeminicida
Entre 2021 y 2024 se registraron 32 muertes violentas de mujeres lesbianas.
Por estos crímenes se reporta un 94% de impunidad, ya que solo dos casos han sido judicializados y ninguno ha obtenido una condena.
El Distrito Central ha sido el área más peligrosa para estas mujeres, con 14 muertes violentas.
En cuanto a las mujeres trans, se documentan 30 asesinatos en el mismo periodo, con una tasa de impunidad del 90%. La mayoría de los cuerpos estaban en la vía pública.
Sin embargo, también se registraron casos en sus propios domicilios, evidenciando la violencia estructural y el rechazo que estas mujeres enfrentan incluso en sus propios barrios.
Violencia interseccional y étnica
El informe documenta 20 muertes violentas de mujeres afrodescendientes. Ocho de estos crímenes han sido judicializados, con solo tres sentencias condenatorias. Esto deja una tasa de impunidad del 60%.
El departamento de Islas de la Bahía es el más peligroso para estas mujeres, con un aumento de la violencia en los últimos años.
⚠️¿#DeQuiénEsLaCulpa?: El triple femicidio de Dione, María y Nikendra en #Roatán revive la indignación e impotencia en la población hondureña ante la ola de asesinatos e impunidad en los crimenes contra las mujeres.@CATTRACHAS
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En el caso de las mujeres misquitas, se registran nueve muertes violentas, con una impunidad del 78%.
Las mujeres lencas, otro grupo vulnerable, han sufrido nueve asesinatos durante el periodo estudiado. La violencia en este caso se concentra principalmente en el departamento de Lempira. Este resultado sugiere que estas mujeres, al igual que las misquitas, enfrentan una violencia que se cruza con la pobreza y la marginación en sus comunidades rurales.
Vulnerabilidad de las trabajadoras sexuales
Las trabajadoras sexuales son otro grupo extremadamente vulnerable.
El informe revela que 13 mujeres trabajadoras sexuales fueron asesinadas entre 2021 y 2024, todas en completa impunidad. La mayoría de estos crímenes ocurrieron en áreas públicas, lo que pone de manifiesto la exposición a la violencia que enfrentan estas mujeres en su día a día.
El informe de Cattrachas destaca el alarmante nivel de impunidad en los crímenes de femicidio en Honduras. La falta de castigo para estos crímenes perpetúa un ciclo de violencia sin justicia.
El reporte subraya la urgencia de que el Estado implemente medidas efectivas y un enfoque interseccional. Además es urgente colaborar con observatorios de derechos humanos y organizaciones civiles para diseñar políticas públicas que protejan a las mujeres.
En conclusión, el femicidio en Honduras no solo es un problema de género, sino también un tema profundamente vinculado a la etnicidad, la orientación sexual, la identidad de género y la condición socioeconómica.
La interseccionalidad de estos factores agrava la vulnerabilidad de las mujeres, lo que requiere una respuesta integral y urgente para poner fin a esta violencia sistémica.



