La polémica rodea la elección de Cossette López como presidenta del Consejo Nacional Electoral. Mel Zelaya insiste en un acuerdo para poner a Marlon Ochoa al frente del CNE. La oposición lo rechaza
Por Daniel Fonseca
Tegucigalpa, Honduras. Entre expectativas y tensiones políticas, el pleno del Consejo Nacional Electoral (CNE) de Honduras anunció el 13 de septiembre la rotación de su presidencia. Para presidir el organismo durante el primer año resultó electa Cossette López, asociada al Partido Nacional. Le siguen Ana Paola Hall (Partido Liberal), quien presidirá las elecciones generales de 2025 y Marlon Ochoa, que no ocupará la cabeza de esta institución hasta 2026.
La designación de López llega en un clima de controversia. Manuel Zelaya, coordinador del Partido Libre y asesor de la presidencia, insistió en que existe un «acuerdo de marzo» en el que se habría pactado que Ochoa asumiera la presidencia durante el año electoral de 2025. Sin embargo, tanto el Partido Nacional como el Liberal han negado la existencia de tal pacto, lo que ha generado confrontaciones públicas entre los partidos.

La Ley Electoral de Honduras establece que la presidencia del CNE debe ser rotativa y que ningún consejero puede reelegirse hasta que todos los integrantes hayan ejercido el cargo. A pesar de esto, alcanzar consensos entre los consejeros ha sido un reto.
Partidos en conflicto
Representantes del Partido Nacional, como Nasry Asfura, y del Partido Liberal, encabezado por Yani Rosenthal, han negado cualquier implicación en acuerdos para asignar la presidencia del CNE. A su vez, Jorge Cálix, precandidato del Partido Liberal, condenó cualquier tipo de negociaciones que pudieran afectar la transparencia de las elecciones de 2025.

Por otro lado, Marlon Ochoa acusó al Partido Liberal y al Partido Nacional de conspirar para “montar un fraude” en los comicios de 2025. Ochoa aseguró que “la historia se repite”, con los pactos entre los partidos tradicionales de Honduras.
El Partido Nacional y el Partido Liberal, socios en el despojo y saqueo de Honduras durante 130 años, volvieron a aliarse en el CNE para repartirse las presidencias. Ana Paola Hall (@APHall_CNE), repite su historia de entregarle el poder al Partido Nacional, tal como hizo en… pic.twitter.com/fi2htpXnug
— Marlon (@MarlonOchoaHN) September 13, 2024
Esto en referencia a las dos elecciones generales pasadas, en las que un funcionario promovido por el Partido Nacional ocupó la presidencia del CNE (antes Tribunal Supremo Electoral).
En 2017, David Matamoros Batson presidió unas elecciones altamente cuestionadas en las que resultó ganador —de forma inconstitucional— Juan Orlando Hernández y, en 2021, este cargo fue ocupado por Kelvin Aguirre. En estas últimas elecciones resultó electa Xiomara Castro, por el Partido Libre.
Al mensaje de Ochoa se han sumado funcionarios como el canciller Enrique Reina, el ministro de la Serna, Lucky Medina, y el ministro de Planificación Estratégica, Ricardo Salgado.
Tensiones de cara a las elecciones
Mientras las disputas entre los partidos continúan, la representante de la ONU en Honduras, Alice Shackelford, subrayó la importancia de la independencia del CNE para garantizar unas elecciones libres y justas en 2025.
Otros analistas y figuras de la oposición han alabado el resultado en el CNE, considerando que el balance de poderes fortalece la democracia.
Con la presidencia del CNE ya definida para este ciclo, el desafío de las diversas fuerzas políticas será mantener la estabilidad institucional y combatir la polarización en medio de las crecientes tensiones políticas, asegurando que las próximas elecciones se desarrollen de manera justa y transparente.



