Los ataques contra Xiomara Castro y Cossette López ejemplifican cómo la misoginia continúa siendo una barrera política, ya que no se centran en sus logros, sino en su condición de mujeres
Por Nazareth Gómez
Tegucigalpa, Honduras. En Honduras, las mujeres que ocupan posiciones de poder siguen siendo víctimas de campañas de odio basadas en su género. Así, los ataques contra la presidenta Xiomara Castro y Cossette López, presidenta del Consejo Nacional Electoral (CNE), ejemplifican cómo la misoginia continúa siendo una barrera en la política. De hecho, las campañas contra ambas no se centran en sus logros, sino en su condición de mujeres.
Desde que asumió la presidencia, Xiomara Castro ha sido criticada, principalmente por sectores de derecha, por aspectos personales como su apariencia y liderazgo, más que por su capacidad política. Estos ataques revelan una recurrencia a estereotipos sexistas, restándole legitimidad a su autoridad.
Por otra parte, Cossette López, representante del Partido Nacional de Honduras, al asumir la presidencia del CNE enfrentó una campaña de desprestigio impulsada por sectores de izquierda. Por ejemplo, se difundieron rumores que afirmaban que su hija era fruto de una relación con el expresidente Juan Orlando Hernández e insinuaron que esto influiría en su imparcialidad para favorecer al Partido Nacional. Estos ataques no solo apuntaron a lo político, sino que afectaron a su familia, traspasando la esfera pública.
🔴"Mi hija me dijo que como es posible que estén diciendo cosas de ella si está al lado de su padre y es identica a el" Es fuerte abordar temas que vulneran al niño, es bastante difícil y tomaremos las acciones necesarias.
— Frente a Frente (@FrenteaFrenteHN) September 18, 2024
🗣️Cossette López, consejera presidenta del CNE. pic.twitter.com/38uOE3MuFA
El género como arma política
El uso del género para desacreditar a mujeres en posiciones de poder es común en Honduras. En especial, las campañas en contra de Castro y López no se enfocan en su desempeño, sino en su vida personal y estereotipos de género.
En consecuencia, estos ataques sistemáticos buscan mantener a las mujeres en roles tradicionales, reforzando la idea de que la política es un espacio dominado por hombres.
A pesar de que la representación femenina en política ha crecido, persisten los obstáculos para ejercer sus funciones. Así pues, la elección de Xiomara Castro como la primera presidenta mujer de Honduras y la designación de Cossette López en el CNE fueron hitos que, sin embargo, trajeron consigo ataques sexistas.
Impacto de las campañas de odio
Las campañas de odio no solo impactan la vida personal de Castro y López, sino que envían un mensaje peligroso a otras mujeres: la participación política está ligada a violencia y ataques personales. Este tipo de acoso genera un clima adverso que limita la igualdad de oportunidades y desalienta a otras mujeres que desean seguir sus pasos.
La violencia política de género, especialmente contra mujeres en liderazgo, afecta tanto su integridad emocional como su desempeño profesional, creando barreras para su plena participación.
El llamado a la acción
La Asociación Foro Nacional de VIH/Sida (Forosida) y el Centro de Derechos de Mujeres (CDM) han denunciado el aumento de la violencia política de género en Honduras que afecta a mujeres líderes como Xiomara Castro. Ambas instituciones instan al Congreso Nacional y a instituciones como el CNE y el Ministerio Público a fortalecer leyes que protejan a las mujeres en política y actúen con prontitud ante estos casos.
📌 COMUNICADO: La violencia política no debe ser permitida como estrategia de campaña de los partidos políticos:
— CDM (@CDMHonduras) September 12, 2024
👉🏼"(...) la propaganda política construida en base a la desinformación y utilizando a las mujeres, solo promueve su discriminación y atenta contra su dignidad." pic.twitter.com/96h75yELAn
A pesar de los esfuerzos, la violencia política de género sigue siendo un desafío considerable. La valentía de Xiomara Castro y Cossette López demuestra que el machismo no podrá silenciar la voz de las mujeres en Honduras.



