Jorge Mario Bergoglio falleció en la Casa Santa Marta, en el Vaticano, tras complicaciones de salud que se agravaron en los últimos días
Por Nazareth Gómez
Tegucigalpa, Honduras. El 21 de abril de 2025 quedó marcado por la muerte del papa Francisco, el primer pontífice latinoamericano y jesuita, a sus 88 años.
Su partida ha sacudido no solo al mundo católico, sino también a líderes, lideresas, activistas y ciudadanía de distintas creencias que vieron en él un referente moral, cercano y profundamente humano.
Un papa que le abrió las puertas a la diversidad
Francisco no fue solo un papa. Fue alguien que mostró apertura hacia la diversidad y humanidad en la complejidad del amor.
El activista panameño Ivan Chanis, quien ha trabajado por los derechos de la comunidad LGBTQ+, dijo en su cuenta de X: “Su diálogo abierto con personas LGBTIQ+ serán hitos que inspiran una sociedad más justa”.
Un papa consejero
La presidenta de Honduras, Xiomara Castro, lamentó el fallecimiento del pontífice y resaltó su labor por la gente humilde, la paz y la justicia.
«Fue un gran guía espiritual, cercano a los humildes. En mi visita al Vaticano, me recibió con afecto y me compartió valiosos consejos sobre cómo combatir la pobreza en mi país», publicó la mandataria.

Voz de esperanza y justicia social
El secretario general de la Organización de las Naciones Unidas, António Guterres, también expresó sus condolencias, destacando su mensaje de “esperanza, humildad y humanidad”.
En su mensaje oficial, resaltó que el argentino fue una voz trascendente de la paz, la dignidad humana y la justicia social.

Un referente moral global
El expresidente estadounidense Barack Obama compartió unas palabras que resumen el impacto global del pontífice: “El papa Francisco fue un líder excepcional que nos inspiró a ser mejores personas”.

Obama agradeció que Francisco nos recordara que “todos tenemos obligaciones morales con Dios y con los demás”.
Papa Francisco, respeto más allá de la fe
En Uruguay, José Mujica, pese a declararse ateo, manifestó su “enorme respeto” a Francisco.
“Fue la mejor versión cristiana hacia las desigualdades que existen en nuestras sociedades. Siento que necesitaba más tiempo, tal vez más compañía en la formidable batalla que emprendió y que ojalá haya utilizado los escalones de poder que pudo tener para resembrar en el viejo cristianismo su mensaje con los más débiles”, afirmó el expresidente de Uruguay.

El hincha que llegó al Vaticano
El papa Francisco fue un apasionado seguidor del Club Atlético San Lorenzo de Almagro, del cual era socio activo desde su juventud. De hecho, mantenía al día su cuota de socio, bajo el número 88.235N-0.
Nunca fue uno más y siempre fue uno de los nuestros. Cuervo de niño y de hombre… Cuervo como sacerdote y Cardenal… Cuervo también como Papa…
Siempre transmitió su pasión por el Ciclón: cuando iba al Viejo Gasómetro para ver al equipo del 46, cuando confirmaba a Angelito… pic.twitter.com/nVc8fWC9wi
— San Lorenzo (@SanLorenzo) April 21, 2025
Tras su fallecimiento, el club le dedicó un emotivo mensaje en sus redes sociales: “Nunca fue uno más y siempre fue uno de los nuestros. Cuervo de niño y de hombre. Cuervo como sacerdote y cardenal. Cuervo también como Papa”.
Por una Iglesia abierta
Francisco nos deja el eco de su mensaje: una Iglesia más humana, más abierta, más valiente.
Será recordado como el pontífice que, sin miedo a las controversias, se atrevió a hablar de los migrantes, del capitalismo salvaje y del amor entre personas del mismo sexo.
Sobre todo, lo recordarán por haber querido pastorear desde abajo, entre la gente, con la ternura como bandera.



