La Unión Europea y redes locales e internacionales promueven los derechos LGBTIQ+ y las organizaciones de base en Honduras y la región
Por Nazareth Gómez
Tegucigalpa, Honduras. Este miércoles se lanzó el proyecto “Alianza para la inclusión hacia la promoción de derechos LGBTIQ+ en Centroamérica”, una iniciativa impulsada por el Centro para el Desarrollo y la Cooperación (Somos CDC), con el respaldo de la Unión Europea y diversas organizaciones aliadas de Guatemala, El Salvador y Honduras.
Durante la ceremonia, Leena Siikanen, coordinadora regional de Oikos, destacó la urgencia del proyecto en una región donde las personas LGBTIQ+ enfrentan exclusión, violencia y negación de derechos básicos como salud, educación y empleo. “Promover los derechos LGBTIQ+ no es otorgar privilegios, sino garantizar lo más básico: integridad, libertad y la posibilidad de vivir sin miedo”, afirmó.

Compromiso europeo con los derechos LGBTIQ+
Cristina Marín, jefa de cooperación de la Unión Europea en Honduras, aseguró que “la defensa de la diversidad y la igualdad no es opcional, es un valor innegociable”. Para ella, este proyecto no solo representa una inversión financiera, sino una manifestación clara de los principios que rigen la política exterior europea: inclusión, dignidad y justicia social.

“No basta con condenar la violencia, hay que erradicarla”, agregó, haciendo un llamado a que cada actor involucrado, desde la sociedad civil hasta las instituciones públicas, asuma un rol activo para lograr una Centroamérica más segura y equitativa.
Acciones estratégicas desde los territorios
La abogada Daniela Mondragón, asesora legal de Somos CDC, explicó que la iniciativa tiene presencia en Honduras, Guatemala y El Salvador, y que además de procesos de formación e incidencia, se apostará por impulsar el litigio estratégico, para que las organizaciones no solo documenten violaciones, sino que también actúen jurídicamente para exigir transformaciones estructurales.

El proyecto intervendrá especialmente en los departamentos de Francisco Morazán, Valle, Choluteca, Cortés y Atlántida, donde se apoyará a colectivos de base a través de pequeñas subvenciones y procesos de fortalecimiento institucional.
Financiamiento y objetivos del proyecto
El proyecto se desarrollará durante cuatro años en Guatemala, El Salvador y Honduras, y beneficiará directamente a más de ocho mil personas. Cuenta con un financiamiento de tres millones de euros, aportados por la Unión Europea, y 470,000 euros donados por las organizaciones que forman parte del consorcio.
Las acciones se enfocan en tres ejes: fortalecimiento de organizaciones de base, atención integral a personas en situación de vulnerabilidad, como migrantes, personas privadas de libertad y jóvenes, y el posicionamiento regional e internacional de las agendas LGBTIQ+.
Mirada hacia el proceso electoral de 2025
De cara a las elecciones generales, Mondragón anunció que se desarrollarán acciones para conocer las posturas de los distintos candidatos en temas de diversidad sexual y elaborar estrategias de incidencia dirigidas tanto a actores gubernamentales como de sociedad civil. En paralelo, se contempla colaborar con iniciativas complementarias, como proyectos enfocados en fortalecer la inclusión en los procesos democráticos.
Participación diversa y compromiso colectivo
En el evento participaron representantes de la Secretaría de Derechos Humanos, el Conadeh, Naciones Unidas y varias organizaciones de la sociedad civil. Durante la jornada, se coincidió en la importancia de construir alianzas duraderas y responder con acciones concretas ante un entorno político que amenaza con restringir derechos adquiridos.
“El cambio no se construye desde el aislamiento, sino en red”, concluyó Marín, animando a las organizaciones a asumir con fuerza este desafío colectivo.



