Tras exponer al príncipe Andrés, Virginia Giuffre detalla en «Nobody’s Girl» los abusos de Epstein, Ghislaine Maxwell y poderosos cómplices
Por Redacción de RSM basada en reportes de Democracy Now!
Tegucigalpa, Honduras. En unas impactantes memorias póstumas, Virginia Giuffre relata cómo fue reclutada por Ghislaine Maxwell a los 16 años mientras trabajaba en el spa del resort Mar-a-Lago de Donald Trump. Así empezó un calvario de abusos sexuales y tráfico humano a manos del financiero Jeffrey Epstein y su red de contactos poderosos.
El libro, titulado Nobody’s Girl: A Memoir of Surviving Abuse and Fighting for Justice, se publica tras el suicidio de Giuffre a principios de este año en Australia, a los 41 años.
La obra, terminada justo antes de su muerte, incluye un correo electrónico donde Giuffre expresaba su deseo de que el libro viera la luz para «arrojar luz sobre las fallas sistémicas que permiten la trata de personas vulnerables».

El testimonio clave
En sus memorias, Giuffre detalla con crudeza cómo la obligaron a tener relaciones sexuales con el príncipe Andrés en tres ocasiones, comenzando cuando tenía 17 años. Describe cómo él conocía su edad, pues al conocerla comentó: «Tienes más o menos la edad de mis hijas».
También afirma que fue golpeada y violada por un «conocido primer ministro», una figura que el libro no nombra explícitamente por las amenazas de muerte que Giuffre recibió y que el FBI consideró creíbles.
Relata además el rol activo de Ghislaine Maxwell no solo como reclutadora, sino también como abusadora directa que lastimaba a las chicas intencionadamente.
Y revela por primera vez que también sufrió abusos por parte de su propio padre.
Un sistema que falla a las víctimas
Amy Wallace, escritora fantasma del libro, destacó en una entrevista con Democracy Now! que la historia de Giuffre no es solo un «catálogo de horrores», sino el testimonio de una mujer que «valientemente escapó del abuso, formó una familia –lo que en sí mismo es un triunfo– y luego se convirtió en defensora de derechos».
Wallace también subrayó la frustración de Giuffre porque la carga de la prueba recayera siempre sobre las víctimas, en lugar de que las fuerzas del orden hicieran su trabajo de investigar a los poderosos implicados. Giuffre esperaba que la publicación de los archivos de Epstein, una promesa de campaña de Donald Trump, ayudara a validar las experiencias de todas las supervivientes.
El caso de Giuffre sigue teniendo repercusiones: la publicación de sus memorias coincidió con la renuncia voluntaria del príncipe Andrés a sus títulos militares y patronatos reales. Además, en Estados Unidos, una demanda de la Fiscalía de Arizona vincula la negativa a juramentar a una representante electa con la posibilidad de que su voto fuera clave para desclasificar más documentos sobre Epstein.
El testimonio de Virginia Giuffre perdura como un urgente llamado a la justicia y una denuncia de la impunidad que protege a los poderosos.



