Por Redacción de RSM
Minneapolis, Estados Unidos. La escena parece sacada de una pesadilla burocrática. Agentes federales armados interceptan un auto frente a una casa suburbana, sacan a Liam Conejo Ramos —que acababa de salir del preescolar— y lo obligan a tocar la puerta de su hogar para ver si alguien responde. «Esencialmente usaron a un niño de cinco años como carnada», denunció ayer Zena Stenvik, superintendente del distrito escolar de Columbia Heights.

Detrás de esta imagen se esconde la nueva y agresiva política migratoria de la administración Trump. Un memorando interno de ICE —al que accedió AP— autoriza allanamientos sin orden judicial, basándose solo en «órdenes de remoción». Mientras el Departamento de Seguridad Nacional (DHS) asegura que el padre «huyó abandonando a su hijo», el abogado de la familia, Mark Prokosch, desmiente. «Han hecho todo como se debía. Solicitaban asilo, que es legal», indicó.
El vicepresidente de EUA, JD Vance, justificó la detención del niño de cinco años. «¿Se supone que deben dejar que un niño muera congelado?», preguntó. Vance afirmó que el menor «no fue arrestado». Argumentó que el padre indocumentado «huyó» durante la operación de ICE y que los agentes actuaron para protegerlo.
Abogado de niño y su padre confirma detención
El niño y su padre fueron llevados a Dilley, Texas, cerca de San Antonio, donde están detenidos en un centro de retención migratoria, según Marc Prokosch, un abogado que trabaja con la familia. El niño y su padre llegaron a Estados Unidos desde Ecuador en 2024, dijo, y ambos tienen una solicitud de asilo activa.
«No son inmigrantes ilegales. Llegaron legalmente y están siguiendo un proceso legal», declaró el señor Prokosch en una rueda de prensa el jueves.
La acción federal contra Liam mereció las críticas de la exvicepresicenta de Estados Kamala Harris. «Liam Ramos es solo un bebé. Debería estar en casa con su familia, no siendo usado como cebo por ICE y retenido en un centro de detención de Texas. Estoy indignada, y tú también deberías estarlo», escribió Harris en las redes sociales.
Liam Ramos is just a baby. He should be at home with his family, not used as bait by ICE and held in a Texas detention center.
— Kamala Harris (@KamalaHarris) January 22, 2026
I am outraged, and you should be too. pic.twitter.com/djr2z1AG0N
Con palabras parecidas se manifestó el gobernador demócrata por Minnesota, Tim Walz, quien exigió seguridad y libertad para los habitantes de Minnesota. «Quieren libertad. «Que agentes enmascarados secuestren a niños en edad preescolar en la calle y los envíen a centros de detención de Texas no cumple ninguno de esos propósitos. Esta campaña de represalias debe terminar», advirtió Walz.
Minnesotans want safety. They want freedom. They want what’s best for our kids.
— Governor Tim Walz (@GovTimWalz) January 22, 2026
Masked agents snatching preschoolers off the street and sending them to Texas detention centers serves none of those purposes.
This campaign of retribution has got to stop.https://t.co/DYXvNF0SKa
Dos versiones de la tragedia
ICE niega categóricamente haber usado al menor como señuelo. En X, la agencia escribió: «El niño fue abandonado». Pero Stenvik insiste: otro adulto que vivía en la casa rogó quedarse con Liam y fue rechazado. Ahora, padre e hijo están detenidos juntos en el South Texas Family Residential Center en Dilley, Texas, una instalación con biblioteca y salón de clases, pero alambrada.
Liam no está solo. En el mismo distrito, otros tres estudiantes han sido llevados por ICE, incluyendo una niña de 10 años y un adolescente de 17. «No había padres presentes. El estudiante fue sacado de su auto», relató Stenvik sobre este último caso.

Para Gregory Bovino, comandante de la Patrulla Fronteriza, se trata de «misiones legales, éticas y morales». Para las familias, es el terror de ver cómo agentes enmascarados rompen puertas con arietes, como ocurrió el 11 de enero en otra redada, y se llevan a sus hijos.
Mientras Trump promete «la deportación más grande de la historia», Minnesota se ha convertido en un campo de prueba. En esa zona, la cuarta enmienda —que protege contra allanamientos irrazonables— choca con un memorando que, según activistas, la viola flagrantemente. Liam, por ahora, sigue en Texas, aprendiendo que su delito fue pedir refugio.
Oleada de indignación en Minneapolis por la actuación de los efectivos del ICE que han detenido a cuatro menores en una redada en el norte de la ciudad, entre ellos, un niño de cinco años.
— RTVE Noticias (@rtvenoticias) January 22, 2026
🎙️ Patricia Aranda. #Canal24Horas
▶️ https://t.co/wIMPtOs0Wj pic.twitter.com/nnMHfbZqc6
“Un acto obsceno”
Erika Guevara Rosas, de Amnistía Internacional, calificó los hechos de Minnesota como «un acto obsceno y de brutalidad inadmisible». Denunció que, tras detener al niño de cinco años, los agentes no solo se negaron a entregarlo a un adulto responsable, sino que «lo usaron como señuelo».
Para la organización, esto trasciende un mero procedimiento. «Son abusos de poder que atentan contra la dignidad humana», señalaron. Guevara Rosas sentenció que un Estado que emplea a un niño como herramienta de coerción «ha cruzado una línea roja» e hizo un llamado a no normalizar ni silenciar estos hechos.
«Bienvenidos a Estados Unidos»
La detención del niño ecuatoriano Liam Conejo Ramos en Minnesota este 21 de enero evoca una de las imágenes más icónicas de la política migratoria estadounidense: la portada de la revista Time de junio de 2018, donde una madre es detenida con su bebé al cruzar la frontera. Sobre ellos se alza la figura de Donald Trump y la frase cortante: «Bienvenidos a Estados Unidos».

Seis años después, la escena se repite con Liam, usado como señuelo por agentes federales. El mensaje, aunque no esté impreso en una revista, parece ser el mismo: una bienvenida marcada por el desprecio a los derechos más elementales.
De Polonia a Minnesota: la capa roja que une el horror nazi con las redadas de ICE
Las redadas del ICE y el caso de Liam también traen a la mente la brutal persecución que el régimen nazi en Alemania desató contra grupos humanos en Europa. Entre las imágenes imborrables que esa persecución ha dejado en la cultura se encuentra la niña del abrigo rojo en la película La lista de Schindler, de Steven Spielberg.
Para lograr esa imagen poderosa, Spielberg se inspiró en la historia real de Roma Ligocka, una superviviente del Holocausto que, de niña, se destacaba con su capa roja en el gueto de Cracovia.

En 1993, Steven Spielberg, conocido entonces como «el Rey Midas de Hollywood» por sus blockbusters, arriesgó su reputación con La lista de Schindler. Se trataba de una película radicalmente sobria y personal filmada en blanco y negro.
Lejos de buscar el golpe emocional fácil, Spielberg adoptó lo que él llamó «una mirada insensible al Holocausto». Para lograrlo, se inspiró en la estética cruda de los documentales de campos de concentración. De ese modo, Spielberg narró, con una escala épica (miles de extras) y una intimidad desgarradora, el genocidio judío desde la invasión nazi de Polonia.
The stunning images coming from the streets of Minnesota demand attention in this ongoing crisis. The Minnesota @StarTribune photographers & reporters are documenting this moment for the world to see, and we want to be sure their work travels far.
— Steve Grove (@grove) January 22, 2026
Today we're rolling out some… pic.twitter.com/XQCOa02cVe



