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Así fue como un pequeño medio derrotó a Palantir

"Creo que no les gustó nuestro periodismo crítico y basado en hechos", explicó Marguerite Meyer, una de las autoras de la investigación

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Por Jorge Otero

Zúrich, Suiza. Palantir, la tecnológica estadounidense especializada en inteligencia artificial, análisis de datos y vigilancia electrónica, perdió el pasado 12 de junio una demanda que había interpuesto en diciembre de 2025 ante el Tribunal Mercantil de Zúrich (Suiza) para poder replicar a la publicación por parte de la revista Republik de una exhaustiva investigación sobre sus fallidas gestiones ante el Gobierno suizo para lograr contratos. El tribunal rechazó 22 de las 23 demandas de réplica de Palantir y su filial suiza, al considerar que solo un fragmento del artículo justificaba la publicación de una matización por parte de la empresa tecnológica. 

«Nuestra investigación duró más de un año. Nuestro interés surgió a raíz de que, hace unos años, Palantir había abierto oficinas en Suiza. Así que partimos de dos preguntas principales: queríamos averiguar qué hacía Palantir allí y si tenía contratoscon el Gobierno suizo», explica a Público Marguerite Meyer, periodista que firmó el reportaje junto a sus colegas Jennifer Steiner, Adrienne Fichter, Lorenz Nägeli y Balz Oertli. Todos ellos forman parte de WAV, un equipo internacional de periodistas conocido por sus investigaciones de alto impacto sobre ciberseguridad.

El artículo en cuestión, titulado La tenacidad con la que Palantir cortejó a Suiza, fue publicado el pasado 8 de diciembre de 2025 en la revista independiente Republik y detalla cómo Palantir, a pesar de llevar casi cuatro años en Suiza, no había conseguido ningún contrato público con el Gobierno. Al día siguiente, 9 de diciembre, Republik publicó un segundo artículo en alemán titulado Por qué Palantir se está convirtiendo en un riesgo para Suiza.

Inmediatamente después de la publicación de estos dos artículos, la empresa estadounidense se puso en contacto con Republik para que publicara hasta 23 refutaciones o matizaciones, 11 en el primer artículo y 12 en el segundo. Ante la negativa de la revista, Palantir interpuso una demanda ante el tribunal mercantil de Zúrich. El tribunal solo ha estimado una de esas 23 solicitudes de Palantir, en la que se informaba de que la plataforma de software Foundry de Palantir se había desarrollado originalmente para las operaciones de contrainsurgencia estadounidenses en Afganistán e Irak.

Los autores de la investigación consideran que el fallo del tribunal es, sobre todo, un espaldarazo a su trabajo. «Gran parte de nuestro trabajo consistió en una extensa estrategia de solicitudes de acceso a la información a numerosas autoridades gubernamentales suizas. Por lo tanto, contábamos con una gran cantidad de documentos con los que trabajar. Por supuesto, hablamos con muchas fuentes e investigadores. Además, mis colegas consiguieron una reunión con ejecutivos de Palantir en Zúrich, donde se mostraron sorprendentemente abiertos. También estuvieron de acuerdo con todas las declaraciones que utilizamos para la publicación», añade la periodista suiza.

La periodista tampoco entiende muy bien qué motivó la demanda de Palantir. Aunque la legislación suiza sobre medios de comunicación permite a los protagonistas de una noticia solicitar un derecho de réplica —tiene que de forma concisa y siempre ceñida a los hechos—, Marguerite Meyer cree que la verdadera intención de Palantir era «intimidar» a este grupo de periodistas de investigación. 

«No estamos seguros de qué los motivó a presentar esta demanda. Pero parece que querían intimidarnos. Creo que simplemente no les gustó nuestro periodismo crítico y basado en hechos. Nos parece que intentaron controlar la información con sus extensas exigencias de un derecho de réplica. Nos complace ver que el tribunal respaldó nuestra postura», apunta Meyer. 

«El tribunal dictaminó que podíamos concluir que los productos de Palantir también se utilizan como armas de guerra letales y que era lícito denominarlos tecnologías de vigilancia», añade.

El tribunal también ordenó a Palantir que asumiera el 95% de las costas del juicio, en concreto 9,000 francos suizos (9,720 euros) y que pagara a la revista otros 9,900 francos (10,690 euros) en concepto de los gastos legales que la publicación tuvo que asumir para su defensa.

Negocios en España

Lo que Palantir no consiguió en Suiza sí lo logró en España. Público informó el pasado 22 de abril de que la filial española de la compañía quintuplicó sus ingresos en cuatro años. En 2023 Defensa le compró por 16.5 millones de euros un polémico software de análisis de inteligencia. 

Palantir proporciona tecnología de vigilancia a fuerzas armadas y servicios de inteligencia de todo el mundo. Sus sistemas de vigilancia y análisis de datos —utilizados incluso por el ICE (Servicio de Inmigración y Control de Aduanas) de Estados Unidos— permiten no sólo identificar migrantes, sino también perfilar objetivos a partir de miles de datos, desde direcciones de correo y residencia hasta matrículas de vehículos, características físicas, historial de viajes y  relaciones personales.

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