Por Redacción de RSM
Minnesota, EUA. La imagen dio la vuelta al mundo: un niño de 5 años, con una mochila de Spider-Man y un gorro azul, siendo custodiado por agentes de inmigración. La fotografía de Liam Conejo Ramos se convirtió este mes en el símbolo de la furia creciente contra las tácticas de la administración Trump en Minnesota, tras una redada que desató el caos y tragedia.
La Operación Metro Surge, ejecutada por el Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE), no solo resultó en la detención de Liam y su padre, Adrian Conejo Arias, sino que generó masivas protestas en Minneapolis donde dos manifestantes, Renee Good y Alex Pretti, fueron asesinados a tiros por agentes federales.
ANÁLISIS | Cómo cuatro caras cambiaron la forma en que muchos estadounidenses ven la ofensiva inmigratoria de Trump https://t.co/vJxOGwyRqc
— CNN en Español (@CNNEE) January 28, 2026
Un fallo judicial abrasador
Este sábado, el juez federal Fred Biery ordenó la liberación inmediata del niño y su padre. En una decisión de un lenguaje inusualmente contundente, condenó la «lujuria pérfida por el poder desenfrenado» y «la imposición de la crueldad» del gobierno, según publicación del New York Times.

Biery, uno de los muchos jueces que han criticado con dureza la conducta de la administración, comparó la represión migratoria con los «enjambres de oficiales» enviados por el rey británico «para acosar a nuestro pueblo», según la Declaración de Independencia. «‘Nosotros, el pueblo’, estamos escuchando ecos de esa historia», escribió.
El límite de la orden y la «persecución» por cuotas
Sin embargo, la orden no resuelve el estatus migratorio de la familia, oriunda de Ecuador. Según el Times, el juez señaló que, debido al «arcano sistema de inmigración», podrían terminar deportados, pero aclaró que ese resultado debería ocurrir mediante «una política más ordenada y humana».
Criticó duramente la «persecución gubernamental poco concebida e incompetentemente implementada de cuotas de deportación diarias, aparentemente incluso si requiere niños traumatizados».
La detención y la visita de los legisladores
El padre había entrado legalmente al país solicitando asilo, según sus abogados, pero ICE lo acusó de ingreso ilegal en diciembre de 2024. Ambos fueron trasladados a un centro de detención en Dilley, Texas.
A principios de semana, una delegación de legisladores demócratas, incluido el representante Joaquín Castro, los visitó. Castro reportó que el padre les dijo que Liam había estado «muy deprimido» y que no había comido bien desde su detención.

El congresista Castro, que realizó una visita al centro de detención familiar junto a otros legisladores, confirmó en su cuenta de X que padre e hijo fueron liberados. Además, aclaró regresaron hoy a Mineápolis (Minesota) luego de que este sábado un juez federal de Texas ordenara su inmediata liberación.
La versión del gobierno y el impacto en la escuela
Funcionarios de la administración Trump alegaron que el niño no fue arrestado, sino que su padre pidió que se quedara con él al intentar huir. Una versión que contradicen testigos, quienes relataron que personal escolar suplicó, sin éxito, que los agentes dejaran al niño.
La foto de Liam, junto al temor generalizado en la comunidad, ha conmovido Minnesota. El Distrito Escolar de Columbia Heights, donde estudia el menor, emitió un comunicado pidiendo la liberación de todos los niños en centros de detención y la reunificación familiar.
Un mensaje bíblico y un «dedo judicial en el dique»
En un gesto extraordinario, el juez Biery incluyó en su fallo la foto de Liam. Citó a Jesús: “Dejen que los niños vengan a mí” y “Jesús lloró”.
Biery escribió que su orden era “un dedo judicial en el dique constitucional”, una barrera contra la marea de una política inhumana.
¿Qué sigue?
La familia debe ser liberada antes del martes. Sus abogados, encabezados por Jennifer Scarborough, trabajan ahora para reunirlos.
“Estamos contentos de que puedan concentrarse en estar juntos”, declararon, mientras la batalla legal por su futuro en Estados Unidos continúa.



