Por Dunia Orellana
San Pedro Sula, Honduras. La noche del miércoles 13 de mayo, la exdiputada, médica y ambientalista Ligia Ramos y el abogado y defensor Víctor Fernández, junto con otros acompañantes, fueron interceptados, rodeados y retenidos por un grupo durante más de cuatro horas en la comunidad originaria de San Francisco de Locomapa, Yoro. El hecho, que ellos calificaron como una “dinámica de crimen organizado”, evidencia una profunda fractura interna en la comunidad tolupana y señala directamente a Jaime Matute como líder del ataque.
«Yo pensé que nos iban a matar», declaró Ligia Ramos en entrevista difundida por Reportar Sin Miedo.
«Nos abrieron la puerta, nos sacaron y se dirigieron hacia mí de forma amenazante para decirme que no iba a salir y que hoy iba a saber quién mandaba en esa tribu«, relató Víctor Fernández.
Una comunidad dividida
La comunidad originaria de San Francisco de Locomapa está profundamente dividida.
Por un lado, sectores organizados en el Consejo Preventivo de Tribu y el Movimiento Amplio por la Dignidad y la Justicia (MADJ) denuncian la instalación de un consejo paralelo atribuido a la Federación de Tribus Xicaques de Yoro (Fetrixy), en supuesta alianza con madereros y terratenientes, publicó Contracorriente en un reporte.
Ramón Matute, miembro del Consejo Preventivo, señaló: «Este consejo paralelo que organizó Fetrixy el pasado noviembre causó destrozos en cultivos que teníamos en una tierra que habíamos recuperado en 2021. Destruyeron todos los cultivos: frijoles, maíz, ayote y hortalizas».
En contraparte, Jaime Matute –señalado por Víctor Fernández como el cabecilla del ataque– se presenta como presidente de la tribu. Matute llegó al Ministerio Público en Yoro tras el incidente la mañana del jueves a denunciar a Ligia Ramos y Víctor Fernández, del Movimiento Amplio. Matute los acusó de ingresar sin autorización a territorio indígena.

«Las personas habrían ingresado a territorio de las tribus sin autorizaciones, señalando que de acuerdo con las normas internas […]», dijo una de las denunciantes.
Seguimiento, encapuchados y amenazas de muerte
El ataque ocurrió cuando Ligia Ramos, Víctor Fernández y el líder comunitario José María Pineda descendían de la comunidad Cabeza de Vaca. Acababan de coordinar una brigada médica y visitar a tolupanes que estuvieron en huelga de hambre.
«Nos dieron seguimiento dos motocicletas. Nos salió un grupo de personas encapuchadas. En tono absolutamente violento, nos abrieron la puerta, nos sacaron», narró Fernández.

Por otro lado, Ramos detalló que intentó explicar hasta siete veces el motivo humanitario de su visita. «Yo les expliqué como siete veces. Vi que realmente era una agresión específicamente contra Víctor«.
Ambos coincidieron en que sin la intervención de don Chema –un líder local– y la posterior llegada de la policía, la situación habría sido mucho más grave. La autoridad llegó tras tres horas de retención, pero, incluso con su presencia, no los dejaron salir por 45 minutos adicionales.
«Si no hubiera sido por don Chema, que logró sacar un mensaje porque no teníamos cobertura. Yo logré tener cobertura hasta la una de la mañana. Entonces no se hubiera podido hacer la alerta y no hubiéramos podido salir», afirmó Ramos.

¿Vínculos entre Jaime Matute y la Secretaría de Derechos Humanos?
Uno de los señalamientos más graves del Movimiento Amplio es que Jaime Matute mantiene comunicación directa con la secretaria de Derechos Humanos, Leda García Pagán.

Durante la conferencia de prensa, Fernández expresó su preocupación. «Me preocupa que luego vi una de las publicaciones que algunas de las personas con las que se estaba comunicando eran gente del actual gobierno, incluyendo de las instituciones de derechos humanos. Entiendo que se comunicaba con la Secretaría de Derechos Humanos”.
A la vez, el embajador de la Unión Europea en Honduras, Gonzalo Fournier Conde, confirmó en sus redes sociales haber desayunado con la ministra García Pagán el jueves 14 de mayo por la mañana, aunque sin mencionar el incidente de Yoro.
«Invité a desayunar a la ministra de Derechos Humanos, Leda García Pagán. Me interesé por las investigaciones sobre el asesinato de Juan López», confirmó Conde.
Invité a desayunar a la ministra de Derechos Humanos, Leda García Pagán.
— Embajador de la UE en Honduras (@EUambHN) May 14, 2026
Me interesé por las investigaciones sobre el asesinato de Juan López.
La operación "Guardián del Ambiente" representa un paso significativo en la búsqueda de justicia en un caso que no podemos olvidar. pic.twitter.com/4D4SUfr64M
Ante esto, el Movimiento Amplio exigió: «Si la ministra mantiene comunicación con Jaime Matute, debe utilizarla para exigir el cese de las agresiones y garantizar protección efectiva para las comunidades y liderazgos».

Antecedentes de violencia e impunidad
Contracorriente informó que hay al menos tres procesos penales abiertos contra Jaime Matute entre 2021 y 2025 por delitos que incluyen incendio agravado, daños, asociación para delinquir, desplazamiento forzado y robo con violencia. Además, se le vincula con la defensa de acusados por el asesinato del líder Milgen Idan Soto Ávila.
Walter, vocero del MADJ, señaló: «Jaime Matute compareció para testificar en favor de las personas que asesinaron al compañero Milgen».
En la última década, más de 15 personas vinculadas al movimiento han sido asesinadas en la zona, según denuncias recogidas en el informe.
Fernández afirmó: «En la última década más de 15 personas vinculadas al movimiento han sido asesinadas […] Hay una dinámica de violencia terrible en la zona».
Según Global Witness, Honduras es el país más peligroso del mundo para defensores del ambiente, con 149 muertes entre 2012 y 2023. Tanto Ligia Ramos como Víctor Fernández tienen medidas cautelares de la Corte Interamericana de Derechos Humanos, CIDH.



