Luciana Peker: «El feminismo no está muerto»

La escritora argentina Luciana Peker habló sobre el peligro de la ultraderecha para las conquistas en derechos de género y libertad de expresión

[Estamos en WhatsApp. Únete al canal]

Dona Ahora
Dona Ahora

Por Cristina Papaleo para DW

Madrid, España. Luciana Peker, periodista y escritora argentina especializada en género, es cofundadora del movimiento #NiUnaMenos. Fue distinguida por Amnistía Internacional por su rol como periodista en la consagración del derecho al aborto legal y gratuito en Argentina. Su libro La Odiocracia. Al fondo a la derecha (Libros del K.O., España) será presentado en Alemania el 9 de octubre de 2026, en un evento del colectivo Latinas Unidas, en la semana de la Feria del Libro de Fráncfort.

Peker vive en Madrid desde 2023, y realiza investigaciones el Instituto Iberoamericano de Berlín para escribir un libro sobre la historia de los feminismos latinoamericanos con una beca de la Fundación Friedrich-Ebert.

DW: ¿Cuál fue el motivo por el que decidió dejar de vivir en Argentina?

Luciana Peker: En Argentina, América Latina y Europa los feminismos son movimientos horizontales y colectivos. La ultraderecha, que viene de una estructura militar, verticalista, se ensaña con las ‘mujeres en primera línea’: periodistas, escritoras, actrices, activistas. Fui atacada en redes por personas que hoy forman parte del gobierno de Javier Milei. En Argentina nos manejamos con una noción muy fuerte de libertad. Ante un escenario con amenazas muy serias a mi vida, decidí irme del país para poder mantener mi integridad y para poder seguir hablando y escribiendo.

Como cofundadora del movimiento #NiUnaMenos en Argentina, replicado en toda Latinoamérica, en Europa y en el mundo, ¿cómo ve la lucha por los derechos de género en este momento?

La gran revolución del siglo XXI, que surge de las mujeres y las diversidades, es la revolución feminista. Y nace en América Latina, eso me parece central, y también es reconocida y se extiende en Europa. Esa revolución tiene una contraofensiva, un retroceso con componentes que forman parte de la extrema derecha. El retroceso que genera Javier Milei sobre los derechos de las mujeres y las diversidades en Argentina es feroz. Y estamos ante una América Latina gobernada casi exclusivamente por la extrema derecha, dependiendo de lo que pase el domingo (4.10.2026) en las elecciones en Brasil.

¿Cuál sería el escenario para los derechos de género en España si la ultraderecha llegara al gobierno?

España está completamente amenazada, por decirlo así, más allá de la coyuntura actual, por la llegada de la extrema derecha, claramente misógina. Estamos ante un escenario de un retroceso tremendo. España era y es un puente entre América Latina y Europa, y tiene un gobierno que desafió el poder de Trump. Las posturas de Pedro Sánchez lo vuelven un enemigo para la extrema derecha, y al país lo vuelve muy codiciado por ella. En Latinoamérica, el mayor desafiante del poder de Trump es Lula, el único gran líder anti tecnofeudalismo. Si la extrema derecha llegara al poder en España, eso crearía una homogeneidad muy complicada para Europa.

En su nuevo libro La Odiocracia. Al fondo a la derecha menciona la incidencia de Elon Musk en el ascenso de la ultraderecha en Alemania. ¿Qué opina sobre el resultado de las elecciones en Sajonia-Anhalt?

La elección en Sajonia-Anhalt tuvo mucha repercusión internacional. No es una elección más. Más allá de la llegada de líderes de ultraderecha como De la Espriella, Bukele, Milei o Trump, el mundo tal como lo conocemos es un mundo después del nazismo. Cuando se habla del ‘orgullo alemán’ se está hablando de los juicios de Núremberg, las políticas y la cultura de la memoria. Esta es una señal de que hay una ruptura absoluta con el mundo como lo conocimos hasta ahora, con el aprendizaje de la memoria, con la condena al Holocausto y a los genocidios. Es una señal muy grave para el resto del mundo, y también para Alemania.

Y en Europa se producen juegos antidemocráticos peligrosos con nexos con la extrema derecha de Latinoamérica. Es el caso de la incidencia del empresario argentino-español Martín Varsavsky para que Elon Musk pudiera entrevistar a Alice Weidel. Eso rompe pactos democráticos. Al mismo tiempo, Europa, con su apertura extractivista de recursos naturales de América Latina, en realidad, perpetúa mecanismos coloniales y una brecha norte-sur global, lo que es una trampa que conlleva que, al final, Europa también caiga en el mismo pozo, arrastrada por la caída de las democracias sudamericanas.

¿Cuál es el mayor peligro de este desarrollo actual global de retroceso de los derechos, no solo de género, sino los derechos humanos?

Hay una agenda de extrema derecha que está instrumentalizando claramente la lucha feminista de diversidad y contra la violencia. El feminismo es la contracara de la venganza, porque las mujeres que fueron abusadas quieren denunciarlo para que no le suceda lo mismo a ninguna otra mujer.

También hay un nivel de discordancia entre las políticas que propone la extrema derecha y la vida privada de sus líderes. El gran lema del feminismo es que la intimidad es política. Pero la agenda de la ultraderecha hace de la intimidad un privilegio. Esos derechos, que tuvieron la fuerza de lo colectivo y se hilvanan con otros derechos, se convierten en un privilegio de unos pocos con poder político.

La ruptura de la democracia que emprende la extrema derecha implica claramente una ruptura de los derechos de las mujeres. En encuestas se demuestra que, si votaran solo las mujeres en Argentina, Milei no sería reelegido presidente. Hay voces de la extrema derecha que incluso hablan de terminar con el voto femenino, y en Brasil y Estados Unidos eso no es solo un chiste retrógrado. La llegada de la extrema derecha es completamente arrasador para las mujeres y las relaciones sociales y sexuales, que se ven contaminadas por esto. Pero a pesar del auge de la extrema derecha, el feminismo no ha muerto.

¿Cómo afecta esto a la libertad de expresión?

El lema de Milei es ‘No odiamos lo suficiente a los periodistas’. Esto muestra un ensañamiento muy específico con el periodismo. No se puede ser tímido con fenómenos como este, que luego se vuelven contra la libertad de expresión. No hay libertad de expresión con la extrema derecha. Estamos ante un fenómeno de neofascismo que sin duda está completamente globalizado. La descripción de ‘internacional reaccionaria’ me parece adecuada porque muestra que tampoco hay una solución desde un solo país. En Europa se debería entender que esto no es algo que solo les pasa a los países pobres que quedan muy lejos.

Esto pasa por una organización internacional que hace que desde Europa se financie y se convalide a las extremas derechas que hoy ocupan el poder en América Latina, pero que viene de rebote a Alemania, que no queda ajena a esa internacional reaccionaria. El periodismo es esencial, pero no me interesan las visiones heroicas. Creo que hay que escribir, que hay que cuidarse, sindicalizarse, y lograr que la cooperación internacional sostenga al periodismo, que las redes sociales están arrasando. Busquemos las mil y una maneras de defender la palabra a través del periodismo.


La periodista y escritora argentina Luciana Peker fue considerada entre las 30 personas defensoras de los derechos de las mujeres y el colectivo LGTTBQ más importantes del mundo, en 2024, por la CNN. Es autora de «Putita golosa, por un feminismo del goce» (Editorial Galerna); «Sexteame, amor y sexo en la era de las mujeres deseantes», (Editorial Planeta); «La Revolución de las hijas», publicado en Francia (Ediciones Des Femmes) y «¿El Amor es o se hace?», editado en Perú (Antártica) y traducido al francés. Fue columnista en The New York Times, The Guardian y El País, entre otros. Obtuvo la beca Jóvenes periodistas latinoamericanos del Instituto Goethe de Alemania.  

Scroll al inicio

Descubre más desde Reportar Sin Miedo

Suscríbete ahora para seguir leyendo y obtener acceso al archivo completo.

Seguir leyendo