Por Redacción de RSM
Tocoa, Colón. En el marco del 29 aniversario del asesinato del ambientalista Carlos Alfonso Escaleras Mejía, Tocoa desarrolló una jornada conmemorativa marcada por la fe, la memoria y la exigencia de justicia. Comunidades organizadas, familiares, organizaciones sociales y representantes de la Iglesia Católica manifestaron su compromiso inquebrantable con la defensa de los bienes naturales y los derechos de las comunidades del Valle del Aguán.
Las actividades iniciaron con una hora santa en la iglesia católica Medalla Milagrosa del barrio Los Laureles, seguida de un espacio de convivencia en la que fue casa de Carlos Escaleras. Posteriormente, los participantes se encaminaron hacia el cementerio para visitar la tumba del ambientalista, como acto de homenaje a su memoria. La Plaza de los Mártires fue luego el punto de encuentro para una movilización conmemorativa en la que se mantuvo vigente la exigencia de justicia y el llamado a continuar defendiendo la vida y el territorio.
Como parte de las actividades, el Centro Cultural Guadalupe Carney acogió a organizaciones y comunidades en un foro sobre los desafíos que enfrentan en la defensa de los bienes naturales, entre ellos el agua, los bosques, la tierra y el territorio. La jornada concluyó con una misa conmemorativa en el Templo Central de Tocoa, como un acto de fe y recuerdo en honor a Escaleras.
Un legado de organización y denuncia
Carlos Escaleras fue un dirigente popular, ambientalista y defensor de los derechos humanos, fundador de la Coordinadora de Organizaciones Populares del Aguán (COPA), de la cual se convirtió en su primer coordinador.
Escaleras dedicó su vida a acompañar las luchas del movimiento popular campesino y sindical, defendiendo la tierra, el territorio y los bienes naturales de las comunidades del Valle del Aguán. Desde ese espacio alzó su voz contra los proyectos extractivos que amenazaban los ríos, las tierras, el acceso al agua y a las comunidades, convencido de que los bienes naturales deben estar al servicio de la vida y no de los intereses de unos pocos.
Lo asesinaron el 18 de octubre de 1997, a sus 39 años de edad, en un contexto de amenazas por su labor de defensa territorial. A casi tres décadas del crimen, la justicia sigue pendiente.
Durante el foro, Martha Alvarenga, compañera de vida de Escaleras, recordó: «La justicia sigue pendiente. Carlos ha sido inspiración para quienes luchan por los bienes naturales y la tierra». Su testimonio se sumó al de otras voces que señalaron la persistencia de la impunidad y de las amenazas contra quienes defienden el territorio.
La memoria que se articula con nuevas luchas
El legado de Escaleras se enlaza con el de Juan López, defensor ambiental, líder comunitario y delegado de la palabra de Dios, asesinado el 14 de septiembre de 2024 tras continuar con la defensa de los ríos Guapinol y San Pedro y del Parque Nacional. En ese sentido, las comunidades insistieron en que la lucha por el agua, los bosques y los bienes comunes frente a proyectos extractivos sigue vigente.
El trabajo de base también se ha orientado a transmitir la memoria del ambientalista a las nuevas generaciones. Mediante la catequesis, la integración de familias, niñez, jóvenes de la parroquia y mujeres, las comunidades dan a conocer quién fue Carlos Escaleras, por qué luchaba y cómo su memoria sigue viva. El Parque Nacional Montaña Botaderos Carlos Escaleras Mejía lleva su nombre y su protección continúa siendo una causa central para las organizaciones comunitarias de Tocoa.
En el marco de la conmemoración, la Parroquia San Isidro Labrador de Tocoa realizó una caminata por las calles de la ciudad en la que participaron niñas, niños, jóvenes, organizaciones y comunidades, seguida del Festival Ambiental Infantil Carlos Escaleras, un espacio de encuentro, reflexión y participación para promover la conciencia ambiental entre las nuevas generaciones.

«Carlos Escaleras vive y la lucha sigue»
Las voces recogidas durante la jornada coincidieron en señalar que la memoria del ambientalista se mantiene viva en cada generación que defiende la naturaleza. «Carlos Escaleras vive en la memoria del pueblo hondureño y en cada persona que continúa defendiendo la vida, el territorio y los bienes naturales. Su lucha sigue siendo una inspiración para las nuevas generaciones», expresaron los participantes.
La conmemoración concluyó con un llamado a no desmayar y a mantener la exigencia de justicia ante un crimen que continúa en la impunidad, al tiempo que se reiteró el compromiso con la defensa de la tierra, el agua y la dignidad de las comunidades del Aguán. «Carlos Escaleras vive… ¡La lucha sigue y sigue!», fue el mensaje que cerró la jornada.



