Con amenazas “fantasmales” de golpe de Estado, el Gobierno consolida su poder y justifica sus acciones autoritarias, afirma Gabriela Castellanos
Por Nazareth Gómez
Tegucigalpa, Honduras. El Gobierno sigue un plan metódico, controlando la información y desacreditando a los medios de comunicación que no se alinean con su postura, denunció Gabriela Castellanos, directora del Consejo Nacional Anticorrupción (CNA). Según Castellanos, también fomenta una narrativa populista a través de las redes sociales en un intento de mejorar su imagen.
¿Amenazas “fantasmales” de golpe?
Gabriela Castellanos señaló que el Gobierno encabezado por Xiomara Castro utiliza alianzas estratégicas con grupos favorecidos para fortalecer su control autoritario. Además, mencionó que los programas sociales no están diseñados para generar bienestar, sino para crear dependencia y captar el apoyo popular, sirviendo como una herramienta de clientelismo político.
“La propaganda del Gobierno se financia con la débil economía de Honduras, manipulando el contexto de la nación a su conveniencia”, afirmó Castellanos.
De acuerdo con su declaración en un video publicado por el CNA, el Gobierno fomenta el miedo y la inestabilidad mediante amenazas “fantasmales” de un golpe de Estado con el objetivo de consolidar su poder y justificar sus acciones autoritarias.
Castellanos también subrayó que el Gobierno intimida a la oposición con chantajes electorales, mediante acusaciones arbitrarias y el acoso a figuras políticas que no se alinean con su visión. “Cooptan a integrantes de la sociedad civil y a líderes sociales para neutralizar cualquier influencia en contra de sus políticas”, añadió.
Entre «cortinas de humo«
En relación con la estabilidad de Honduras, Castellanos afirmó que el Gobierno genera un ambiente de caos permanente, con crisis constantes que dan la impresión de que solo los «caudillos» de la refundación pueden rescatar al país de su caída.

Finalmente, la directora del organismo contra la corrupción criticó que el Gobierno recurre a cortinas de humo para distraer a la población, promoviendo discusiones estériles que dividen a la sociedad.
Para Castellanos, estas estrategias se adaptan conforme surgen críticas, sobre todo cuando las acciones de los ministros y otros funcionarios ponen en duda la credibilidad del proyecto gubernamental. “No más autogolpes para justificar el gran golpe contra el pueblo hondureño”, concluyó.



