Tras cuatro años como coordinadora residente de la ONU, Alice Shackelford se marcha dejando recomendaciones sobre la polarización y los derechos humanos
Por Nazareth Gómez
Tegucigalpa, Honduras. En su última entrevista como coordinadora residente de la ONU en Honduras, Alice Shackelford no evitó tratar los temas más difíciles del país.
Tras cuatro años en el cargo, desde su llegada en medio de la pandemia en julio de 2020, Shackelford se marcha dejando una serie de advertencias y recomendaciones, especialmente en torno a la polarización creciente y los derechos humanos.
“La criminalización de defensores de derechos humanos y la falta de independencia de las instituciones gubernamentales son preocupaciones clave”, afirmó.
Honduras y sus defensores en riesgo
Durante su gestión, Shackelford fue testigo de casos emblemáticos de violencia y asesinato de defensores de derechos humanos.
Entre los nombres que destacó están Juan López, asesinado el 14 de septiembre de 2024, y Berta Cáceres, cuyo caso sigue sin una resolución definitiva. Ambos activistas fueron líderes importantes en la defensa de los derechos territoriales y ambientales.
Shackelford se mostró profundamente conmovida por la situación y se refirió a López como “una gran persona, tanto en lo humano como en lo espiritual”.
Hay un desafío claro en el sistema de protección nacional.
—Alice Shackelford
Además, señaló la necesidad de un sistema de protección eficaz para los defensores de derechos humanos. A pesar de que López contaba con medidas cautelares otorgadas por la Comisión Interamericana de Derechos Humanos, esto no fue suficiente para proteger su vida.
«Hay un desafío claro en el sistema de protección nacional», reconoció Shackelford, quien enfatizó la importancia de crear alianzas con otros sectores y actores de la comunidad internacional para abordar la situación.
El impacto de la pobreza extrema
Otro de los temas recurrentes en la entrevista fue la pobreza extrema, la cual Shackelford calificó como uno de los mayores desafíos de Honduras.
Según datos del Instituto Nacional de Estadísticas (INE), la pobreza extrema ha disminuido en los últimos años, pero Shackelford advirtió que este avance es relativo y responde a factores coyunturales, como la recuperación económica pospandemia.
A juicio de la doctora en derecho, las desigualdades siguen creciendo y ponen en riesgo los esfuerzos para erradicar la pobreza si no se fortalece la institucionalidad del país.
“No podemos pensar en la erradicación de la pobreza si cada cuatro años cambia todo el sistema de gobierno”, señaló Shackelford. También destacó la importancia de fortalecer y no politizar el servicio civil para garantizar la continuidad de políticas que ayuden a combatir las desigualdades.
Polarización y ataque a los medios de comunicación
En su análisis sobre el panorama político de Honduras, Shackelford subrayó que la creciente polarización ha derivado en ataques a los medios de comunicación independientes, lo cual es alarmante en cualquier democracia.
“Preocupa porque se necesita en una democracia un medio independiente que pueda hacer investigaciones de todo tipo”, afirmó. Para Shackelford, los desacuerdos no deberían traducirse automáticamente en ataques a los medios, sino ser una oportunidad para mejorar a través de la crítica constructiva.
En este sentido, hizo un llamado a las autoridades hondureñas a encontrar un espacio de diálogo y reconocer el papel de los medios de comunicación independientes.
Asimismo, advirtió sobre el debilitamiento del debate sobre los temas críticos del país, como la pobreza extrema, a favor de ataques personalizados y polarizaciones que fragmentan aún más la sociedad hondureña.
El equipo de @ONUHonduras en SPS apoyando la salida de toda la familia incluidas las perras! Gracias! Gracias Honduras! pic.twitter.com/vbc7Pbug2c
— Alice H. Shackelford (@aliceshackel) September 30, 2024
Instituciones débiles y retos electorales
Otro de los grandes retos que enfrentó Shackelford durante su gestión fue el de las instituciones debilitadas por la corrupción y el narcotráfico. Al respecto, mencionó que el gobierno de Xiomara Castro, a pesar de estar alineado con los derechos humanos y la Agenda 2030 para el Desarrollo Sostenible, heredó instituciones “no solo débiles, sino casi inexistentes”. Esto ha complicado la capacidad de ejecución e implementación de políticas y ha generado una falta de coordinación interinstitucional.
En el contexto electoral, Shackelford destacó la importancia de garantizar la independencia de los órganos electorales, como el Consejo Nacional Electoral y el Tribunal de Justicia Electoral.
“Nos preocupa la politización de estos órganos”, afirmó. También instó a los partidos políticos a manejar las campañas de manera respetuosa y constructiva, sin ataques personales.
Finalmente, Shackelford aclaró que, aunque se marcha de Honduras, el compromiso de la ONU con el país seguirá vigente. Con un enfoque en la cooperación estratégica, la organización continuará apoyando la implementación de la Agenda 2030 y los esfuerzos para reconstruir la esperanza y la confianza en las instituciones.
Su mensaje fue claro: Honduras enfrenta enormes desafíos, desde la pobreza extrema hasta la criminalización de defensores de derechos humanos y la polarización política. Sin embargo, enfatizó que solo a través de un diálogo inclusivo y constructivo, el país podrá avanzar hacia un futuro más justo y equitativo.



