Fraude en la madrugada: Nasralla denunció alteraciones en el conteo electoral mientras Asfura mantiene una frágil ventaja
Por Redacción de RSM
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Tegucigalpa, Honduras. La madrugada del jueves, mientras el país dormía, el pulso electoral hondureño dio un vuelco entre alarmas de fraude. Puntualmente a la 1:00 a.m., en medio de un silencio informativo que duró horas, el sistema de transmisión de resultados volvió a la vida. Y con él, una nueva denuncia que encendió todas las alertas: la ventaja de Salvador Nasralla, que se había mantenido firme, comenzó a evaporarse en las pantallas del Consejo Nacional Electoral (CNE).
Al amanecer, el escenario era otro. El candidato del Partido Nacional, Nasry “Papi” Asfura, se aferraba a una ventaja mínima y frágil de 8,815 votos, según el último dato oficial con el 84.70% de actas transmitidas. La carrera, definida por márgenes ínfimos, se trasladó del voto a la batalla por la legitimidad del conteo.

Los números de una pelea apretada
La mañana de hoy las pantallas mostraron una escasa ventaja de Asfura sobre Nasralla. Mientras tanto, la candidata oficialista se mantiene a gran distancia de ambos acaparadores de votos.
- Papi Asfura (PN): 40.06% – 1,084,339 votos.
- Salvador Nasralla (PL): 39.73% – 1,075,524 votos.
- Rixi Moncada (Libre): 19.17% – 519,111 votos.

“Es siempre cuando la gente duerme”, acusa Nasralla
El propio Nasralla, a primera hora de la mañana, levantó la voz para señalar lo que considera el origen de la alteración. En un mensaje cargado de indignación, acusó al presidente del CNE, David Matamoros, del Partido Nacional, de orquestar una maniobra en la sombra.
«Esta madrugada (como siempre cuando la gente duerme) David Matamoros del PN hizo ingresar las actas de Olancho, Lempira y Francisco Morazán, donde los resultados no corresponden a la realidad y están inflados», declaró Nasralla.
El presidenciable prometió además una rectificación durante la luz del día. «Hoy de día y a los ojos de todo el mundo ingresarán muchas actas de los departamentos de Atlántida, Yoro y Cortés y vamos a retomar la ventaja. Solicitamos tranquilidad porque estamos tomando medidas».
La contraparte: la confianza nacionalista
Frente a la tormenta, la bancada del Partido Nacional mantiene un tono de segura victoria. Tomás Zambrano, jefe de bancada nacionalista, descartó que la tendencia pueda revertirse.
«La tendencia que acaba de marcar Nasry Asfura es difícil que cambie», aseguró Zambrano. «Al tener el 100% de actas divulgadas, Asfura será el presidente de Honduras».
La confianza de los nacionalistas se vio reflejada en las redes sociales, donde simpatizantes compartieron un video con alegres gritos de «¡Sí se pudo!». Así celebran una victoria anticipada mientras el bando opositor denuncia fraude.
Un proceso herido en su credibilidad
Las cifras técnicas del CNE parecen dar razón a la desconfianza. De las actas ya introducidas, 2,299 están marcadas con «inconsistencias». Esta cifra anormalmente alta representa más del 14% de lo escrutado y explica los constantes parches, suspensiones por “mantenimiento” y el inexplicable retroceso en el porcentaje total de avance.
La narrativa está ahora partida en dos. Por una parte habla de un triunfo inminente y, por otra, de un fraude en cámara lenta. Lo único claro es que Honduras se sumerge en una tensa espera, con la mirada puesta en las actas que faltan y en la resolución de esos miles de votos en disputa, mientras el reloj político sigue corriendo.



