Destacada partera y guardiana de la espiritualidad lenca, María Socorro Sánchez dedicó su vida a las comunidades
Por Lissy Serén
Tegucigalpa, Honduras. El pueblo lenca despidió a María Socorro Sánchez, ancestra de la comunidad de San Francisco de Opalaca, Intibucá. Doña María falleció a los 70 años de edad y durante décadas se destacó como partera y líder comunitaria.
Doña Socorro era coordinadora de la cultura y el patrimonio ancestral en la Coordinación General del Consejo Cívico de Organizaciones Populares e Indígenas de Honduras (Copinh).
Dedicó gran parte de su vida a acompañar a las comunidades, ofreciendo sabios consejos y apoyo en el cuidado de la salud con sus saberes de medicina natural a niñas, niños, adolescentes, mujeres, hombres y adultos mayores.
Sus manos recibieron muchas vidas, trabajo que la convirtió en una figura clave dentro de la medicina tradicional y guardiana de la cultura y espiritualidad lenca.
Doña Socorro era fiel creyente en la espiritualidad ancestral lenca, guiada por la conexión sagrada con la Madre Tierra, los elementos naturales y la memoria de sus ancestros.
Inclinan la frente ante su partida
Organizaciones como el Copinh, Barracón Digital y la Región Sanitaria de Intibucá lamentaron y rindieron homenaje a la ancestra guardiana de la espiritualidad lenca.
La Región Sanitaria de Intibucá manifestó su pesar ante la partida de doña Socorro. Destacó su compromiso con la vida, su profundo sentido de servicio y su trabajo en la prevención de muertes en su municipio de Opalaca.
Asimismo, el Copinh lamentó la pérdida física de su lideresa, resaltando que su trayectoria fue parte integral del proyecto de vida del pueblo lenca, basado en el respeto a la Madre Tierra y las enseñanzas ancestrales.
A través de las redes sociales, Barracón Digital expresó: “Con el silencio respetuoso que merecen los grandes espíritus, el pueblo lenca y los pueblos hermanos inclinamos nuestra frente ante la partida de doña Socorro”.

Sabia y guardiana de la memoria
Doña Socorro tuvo un papel muy importante en mantener viva la cultura, la historia y la relación del pueblo lenca con la madre tierra. Además tenía un profundo conocimiento de las tradiciones y la espiritualidad lenca.
Más que una líder, Doña Socorro dejó un gran legado. Como partera, recibió la vida de muchas personas, con sus medicinas ancestrales, salvó muchas vidas y dejó sembrada entre los lencas una herencia para no perder su identidad.



