Por J. David McSwane
Nueva York, Estados Unidos. ProPublica ha identificado a los dos agentes federales de inmigración que dispararon y mataron al manifestante de Minneapolis Alex Pretti la semana pasada, en un caso que ha avivado las protestas y expuesto el secretismo que rodea las agresivas operaciones de aplicación de la ley de inmigración. Los agentes son Jesús “Jesse” Ochoa, de la Patrulla Fronteriza, y Raymundo Gutiérrez, de la Oficina de Operaciones de Campo de Aduanas y Protección Fronteriza (CBP).
El secreto institucional y las peticiones de transparencia
Pese a las crecientes demandas de legisladores tanto demócratas como republicanos, CBP y el Departamento de Seguridad Nacional (DHS) se habían negado a revelar los nombres de los agentes involucrados en el tiroteo del 24 de enero, incluso en avisos oficiales al Congreso. Esta opacidad ha impedido el escrutinio público básico y ha sido criticada como una “clara desviación de los protocolos estándar de aplicación de la ley”.
“No deberían ser anónimos. Deberían ser identificables”, declaró el representante Jamie Raskin, principal demócrata del Comité Judicial de la Cámara, en una entrevista.
Los agentes y la operación que los desplegó
Según los registros gubernamentales revisados por ProPublica, Jesús Ochoa, de 43 años, se unió a CBP en 2018, y Raymundo Gutiérrez, de 35, lo hizo en 2014 y está asignado a un equipo de respuesta especial de alto riesgo.
Ambos agentes, originarios del sur de Texas, formaban parte de la Operación Metro Surge. Esta red de aplicación de leyes migratorias ha desplegado decenas de agentes armados y enmascarados en Minneapolis desde diciembre.
Tras el tiroteo, el comandante general de la Patrulla Fronteriza, Gregory Bovino, fue reasignado a su antiguo puesto en California.

Contradicciones en las versiones del tiroteo
La versión oficial inicial, ofrecida por Bovino y respaldada por la secretaria del DHS, Kristi Noem, afirmaba que Pretti había “venido a atacar a los agentes” y que estos dispararon “tiros defensivos” al sentirse amenazados.
Sin embargo, videos ampliamente difundidos y el análisis de ProPublica pintan un escenario diferente. Muestran a agentes enmascarados derribando a una mujer y a Pretti interviniendo para ayudarla. También se ve cómo rociaron a Pretti con gas pimienta, lo derribaron al suelo y, durante la lucha, recibió unos 10 tiros mientras estaba en el suelo.
El informe interno del DHS reconoce que Pretti se resistió al arresto, pero los videos cuestionan la narrativa de una agresión premeditada por su parte.
Investigaciones bloqueadas y reacciones políticas
El Departamento de Justicia ha iniciado una investigación a través de su División de Derechos Civiles. No obstante, legisladores demócratas han acusado al DOJ de “encubrir pruebas” y de impedir que las autoridades estatales de Minnesota accedan a información clave o realicen su propia investigación criminal.
“Debemos tener una investigación transparente e independiente… y los responsables, sin importar su título, deben rendir cuentas”, exigió el senador republicano John Curtis.
Por qué ProPublica publica los nombres
En una nota editorial, ProPublica justificó la decisión de revelar las identidades argumentando que “hay pocas investigaciones que merezcan más luz solar y escrutinio público que esta”. La sala de redacción subraya que el secretismo en torno a los agentes priva al público de “la herramienta más fundamental para la rendición de cuentas”, especialmente cuando agentes enmascarados operan en comunidades estadounidenses.
La muerte de Pretti, un enfermero de 37 años que trabajaba en un hospital para veteranos, ha intensificado el debate nacional sobre los límites, la transparencia y el uso de la fuerza en las operaciones federales de inmigración.



