Salvador Nasralla lidera el conteo de votos, pero la ventaja sigue cambiando de manos entre fallas técnicas y la sombra del indulto a JOH
Por Redacción de RSM
Tegucigalpa. Honduras atraviesa su tercer día sin un presidente electo oficial, en medio de un conteo extraordinariamente ajustado y plagado de fallas técnicas donde la mínima ventaja ha cambiado de manos. Según los últimos datos preliminares del Consejo Nacional Electoral (CNE), el candidato del Partido Liberal, Salvador Nasralla, ha tomado una estrecha delantera sobre su rival del Partido Nacional, Nasry “Papi” Asfura.
Con el 69.75% de las actas escrutadas, los resultados publicados este martes muestran a Nasralla con 40.16% de los votos frente a un 39.71% de Asfura. En votos totales, la diferencia se traduce en aproximadamente 10,037 sufragios, un margen que el propio CNE había descrito previamente como un “empate técnico”. Rixi Moncada, del oficialista Partido Libertad y Refundación (Libre), se mantiene en el tercer lugar distante con el 19.07% del respaldo.

Nasralla al frente
Militantes del Partido Liberal celebraron ante el conteo del CNE que ubica a Salvador Nasralla como el favorito para convertirse en el próximo presidente de Honduras.
Además de colocarse como el potencial partido gobernante, los simpatizantes de Nasralla celebran que “sacaron al familión” del Partido Libre. El dicho cristaliza una de las plataformas sobre las que tanto el Partido Nacional como el Liberal se posicionaron como las principales opciones de los votantes.
Eduardo Martel, representante del Partido Liberal en el conteo especial de actas en el CNE, indicó que desde el organismo electoral se intentó retrasar la publicación de actas que hacían irreversible la tendencia a favor de Salvador Nasralla.

“Los mismos de siempre intentaron ingresar primero los votos rurales y dejar de último las zonas donde tenemos mayor fortaleza, e incluso el sistema sufrió ataques cuando la curva de superación era inminente».
Marta, militante del Partido Liberal desde hace décadas, aseguró que a “Salvita nadie se la quita” mientras celebraba junto a sus correligionarios los resultados publicados por el CNE, a estas horas de la noche mantienen al liberal a la cabeza por diez mil votos.
En una entrevista con Fernando del Rincón en CNN, Nasralla comentó que están dispuestos a reconocer los resultados del CNE, siempre que las actas coincidan.
“Si vemos que todo está de acuerdo con la ley y que nuestros datos coinciden con las actas del CNE, no pido recuento. Pero ya vimos ayer un acta con 651 votos para el Partido nacional y solo 157 votantes en la JRV”.
Agregó que la tendencia a su favor no es irreversible, pues faltan el 30% de las actas por escrutar. Se esperaba que en las próximas horas el presidenciable hable ante la prensa, pero su equipo de comunicaciones dijo a Reportar Sin Miedo que no había nada confirmado.
Un conteo polémico
La controversia y la opacidad han marcado el conteo.
El lunes, tras alcanzar el 57% del escrutinio, el sistema de Transmisión de Resultados Electorales Preliminares (TREP) se detuvo cuando Asfura lideraba por apenas 515 votos. El CNE atribuyó la interrupción a “problemas técnicos” con la empresa contratada para el portal de divulgación.
Para intentar calmar la creciente tensión, el órgano electoral habilitó un acceso público alterno para que partidos y medios pudieran seguir en tiempo real el procesamiento de las actas físicas. Esta medida inusual subraya la fragilidad del proceso.

La sombra de Washington: indulto e injerencia
El ya tenso clima electoral se exacerbó con la injerencia política desde Estados Unidos. El expresidente Donald Trump no solo afirmó sin evidencia que Honduras “está tratando de cambiar los resultados” y advirtió de “consecuencias”, sino que también otorgó un indulto total e incondicional al expresidente hondureño Juan Orlando Hernández, liberándolo de una condena de 45 años por narcotráfico.
Esta decisión, celebrada por la familia Hernández pero denunciada como “hipócrita” por expertos antidrogas y legisladores de ambos partidos en EE. UU., ha provocado una fuerte reacción en Honduras.

Miembros del partido gobernante, Libre, condenaron el indulto y lo denunciaron como una clara “interferencia” y una herramienta de “presión política” para influir en el resultado de las elecciones y debilitar al gobierno saliente.
Un país en suspenso
Mientras el CNE asegura que declarará los resultados dentro del plazo legal de 30 días, el país permanece en un estado de incertidumbre.

La combinación de un conteo reñido y lleno de obstáculos, las declaraciones incendiarias de Trump y el simbólico indulto a una figura asociada con el «narcoestado» han creado una tormenta perfecta. La ya frágil institucionalidad hondureña y la paciencia de una ciudadanía a la espera de un resultado claro y legítimo se ponen de nuevo a prueba.



