Organizaciones obreras, campesinas y originarias marcharon contra la injerencia de EE. UU. en las elecciones y el perdón a JOH
Por Lissy Serén
Fotos de Lissy Serén
Tegucigalpa, Honduras. Organizaciones obreras, campesinas y originarias protagonizaron una protesta desde la sede del Consejo Nacional Electoral (CNE) —que sistematiza los datos de las elecciones generales— hasta la embajada de Estados Unidos.
El objetivo de la manifestación fue rechazar la injerencia estadounidense y alertar sobre el retorno de sectores políticos, económicos y criminales más violentos.

“Que tiemblen los criminales”
Berta Zúniga, coordinadora general del Consejo Cívico de Organizaciones Populares e indígenas de Honduras (Copinh), condenó la injerencia de Estados Unidos en el proceso electoral. Asimismo criticó el papel de los grupos de poder que “han participado tan activamente en toda la manipulación del tema de las elecciones”.
Señaló que existe preocupación por la destrucción del proyecto de país en los próximos años que diversas organizaciones buscan defender.
“Estamos aquí para hacer presencia y denunciar no solo al CNE, sino también el orquestamiento de esta manipulación mediática”, afirmó.
Zúniga expresó que esta “no es una lucha partidaria”, sino una cuestión del pueblo hondureño en relación con la guerra que están haciendo los grupos económicos de este país en contra de los intereses populares.

Lamentó que el pueblo hondureño borrara tan rápido el dolor, la corrupción, el saqueo y las oleadas migratorias y que cayera en la trampa de manipulación del bipartidismo.
“Vamos a seguir en defensa de la tierra y que tiemblen los criminales que buscan pactos de impunidad porque la lucha por justicia va a continuar”, afirmó Berta Zúniga.
Según la lideresa, los grupos de poder han tenido éxito en su labor perversa contra los intereses populares. También indicó que estos señalamientos buscan evidenciar la dimensión de lo que considera una intervención articulada entre sectores nacionales y actores externos.
¿Respetaron el sufragio de los pueblos?
Consultada por Reportar Sin Miedo sobre si se ha respetado el voto de los pueblos en el actual proceso electoral, Zúniga afirmó: “Hay un nivel de fraude que se ha denunciado”.
No obstante, señaló que también corresponde reconocer por quién votó la mayoría del electorado. Para Zúniga, esta determinación es parte de “una inconsciencia” y del “borrar la conciencia”, por el miedo que generó “la palabra de Donald Trump en este país”.
La defensora sostuvo que estos hechos deben funcionar como un llamado a la reflexión del pueblo hondureño. “Cómo es posible admitir y dejarse manipular por los grupos de poder tan fácilmente con discursos tan superficiales”, preguntó. El desafío, agregó, es impulsar una labor de formación y conciencia desde las organizaciones sociales, los medios de comunicación y todos quienes quieren una Honduras de justicia.

Indulto ofende a mártires y a la lucha originaria
Wendy Cruz, representante de la Vía Campesina Honduras, afirmó que la injerencia del presidente de Estados Unidos al otorgar un perdón al “más capo de los capos” deja en libertad al responsable de múltiples daños al país.
Para Cruz, esta acción es una ofensa a la memoria de los mártires y a todos los sectores que han luchado por la defensa de sus territorios. Aseguró que los movimientos sociales hondureños y las organizaciones internacionales alzarán su voz para denunciar que el indulto representa una bofetada a la lucha contra el narcotráfico y contra quienes defienden la tierra.
Justicia para los mártires
Cruz recordó el legado de Berta Cáceres, Margarita Murillo y más de un centenar de mártires caídos durante los años de narcodictadura. Por ello afirmó que el perdón no borra la verdad ni la condición de narcotraficante de Juan Orlando Hernández.
En relación con la tardanza del Consejo Nacional Electoral en publicar los resultados, Cruz declaró que no espera nada del CNE, al que considera parte de un proceso viciado, con votos inflados y hackeados. Señaló que no se puede validar un resultado de un organismo que está al servicio de la oligarquía.
Cruz exigió justicia social, el fin de los desalojos y las muertes y la defensa de los territorios ante el extractivismo y el capitalismo.
Recordó que históricamente han sido los hombres y mujeres del campo quienes han sostenido estas luchas y ahora pretenden hacer creer que ellos vendieron su voto.
EE. UU. genera terror y violencia en el mundo
Por otro lado, Yoni, de la Plataforma Agraria, expresó que Estados Unidos es un país que ha generado alrededor de 400 ataques violentos en decenas de países durante los últimos 60 años.
Señaló que esta nación, a la que calificó como generadora de terror y violencia en el mundo, mantiene además una política antiinmigrante a pesar de que la migración es un derecho humano.
También afirmó que Estados Unidos “se ha convertido en el verdugo” y que “se le ha caído la máscara” al indultar y perdonar a Juan Orlando Hernández.
Asimismo, indicó que JOH es un corrupto que permitió que circularan más de 500 toneladas de cocaína hacia Estados Unidos. Aseguró que con el perdón de Trump se derrumba su discurso sobre el combate al narcotráfico y a la corrupción.

La voz de los pueblos
“Andamos exigiendo justicia y respeto como hondureños”, ya que el gobierno de Estados Unidos quiere tenernos al mando de ellos y no lo vamos a permitir”, dijo María Esperanza Pérez, de la comunidad indígena de Monte Verde, San Francisco de Opalaca, Intibucá.
“No queremos que sigan gobernando esos partidos políticos que han sido corruptos, que han hecho grandes saqueos. Queremos unidad, justicia y respeto a los derechos y a tomar decisiones por nosotros y que otros no vengan a decidir por nuestra población”, exigió.
Entretanto, el dirigente Salvador Zúniga expresó su repudio al presidente Donald Trump por “mandarnos como premio a un criminal que ensangrentó al país y envió miles de kilos de cocaína a Estados Unidos”. Asimismo, expresó que fuerzas democráticas han manifestado el rechazo al mandatario estadounidense por “indultar y perdonar a un criminal”.
Señaló que Juan Orlando viene con un plan. “Ellos prevén que rápido se va a morir el señor Nasry Asfura y quien va a tomar las decisiones al servicio de EE. UU va a ser Juan Orlando Hernández”.
Zúniga hizo un llamado al pueblo hondureño, independientemente del sector religioso o político, a condenar la intromisión de Trump en los conflictos internos de Honduras.
La Vía Campesina envió un mensaje directo a Donald Trump, señalando que Estados Unidos continúa siendo “promotor de la corrupción y del narcotráfico” y que además actúa como si fuera dueño de otros países.
Solo el pueblo salva el pueblo
La organización afirmó que las campesinas y los campesinos no son “títeres ni colonia” de EE. UU. y recordó que Honduras es un país soberano con un pueblo dispuesto a defenderlo.
Además, denunciaron que el presidente de Estados Unidos es un “violador de los derechos soberanos de los países” por haber otorgado un perdón a alguien responsable de corrupción, asesinatos en Honduras, narcotráfico y violaciones a los derechos humanos.

No van a tapar el sol con un dedo
La Vía Campesina señaló que esta acción ha contribuido a la inestabilidad jurídica, social y política del país. “El pueblo hondureño no olvidará el papel que ha jugado un gobierno que califican como agresor hacia Honduras”.
La organización Peace Brigades International (PBI) acompañó la caminata en rechazo a la injerencia en las elecciones del 30 de noviembre.
Los movimientos sociales han dejado claro que no están de acuerdo con la injerencia de Donald Trump en Honduras al exonerar a un criminal e influir con su narrativa en el electorado.
La tendencia electoral publicada por el Consejo Nacional Electoral refleja una disputa entre el Partido Nacional y el Liberal, históricamente responsables de la pobreza e injusticias en las que vive Honduras.
Ambos partidos se han doblegado hacia la protección de intereses de los grandes grupos de poder y han dejado a un lado a las poblaciones más vulnerables, coartando sus derechos.



