Por Redacción de RSM
Davos, Suiza. Donald Trump proclamó hoy el nacimiento de su «junta de paz», una organización internacional que otorga al presidente estadounidense autoridad para vetar decisiones, disolver el organismo y designar a su sucesor. En una ceremonia durante el Foro Económico Mundial, el mandatario anunció: «El mundo estaba en llamas hace un año… ahora las amenazas se están calmando».
El organismo arranca con apoyo de una veintena de países, entre ellos Argentina, Hungría, Pakistán y Paraguay, pero sin potencias clave como Alemania. Nace con Gaza como primer banco de prueba y la ambición de extenderse a otros conflictos globales.
$1,000 millones por un asiento
Según documentos filtrados, la junta de paz opera bajo reglas que concentran poder extraordinario en Trump.
- Veto unilateral. El presidente tiene poder para bloquear cualquier decisión.
- Membresía premium. Los Estados que aporten 1,000 millones de dólares obtendrían puestos permanentes.
- Autoridad discrecional. Puede disolver la junta, crear órganos subsidiarios y designar a su sucesor.
«Está funcionando maravillosamente… casi todos los países quieren ser parte», declaró Trump. Sin embargo, mencionó que el estatuto entró en vigor con solo tres adhesiones formales.
Trump lanza en Davos su Consejo de Paz para reconstruir Gaza
— DW Español (@dw_espanol) January 22, 2026
El presidente de Estados Unidos presentó su llamado Consejo de Paz, con el que pretende sentar las bases para la recontrucción de Gaza. Trump firmó el documento durante una ceremonia celebrada en el Foro Económico… pic.twitter.com/6ES7PyhQW0
Gaza futurista: rascacielos donde hoy hay ruinas
El yerno de Trump, Jared Kushner, presentó en Davos el proyecto estrella: una «reurbanización» de Gaza que muestra rascacielos junto al mar y promesas de «turismo costero». Las diapositivas, contrastantes con la devastación actual, llegaron mientras Arabia Saudita y seis países musulmanes respaldaban un «alto el fuego permanente» en el territorio.

«Si bien la atención se centra actualmente en Gaza, la junta servirá como ejemplo de lo que es posible en otras partes del mundo», declaró el secretario de Estado Marco Rubio.
Alemania defiende a la ONU
Mientras Trump criticaba a las Naciones Unidas por no usar su «tremendo potencial», Alemania rechazó unirse a la iniciativa. «La respuesta no puede ser retirarse del orden internacional», afirmó el ministro de Exteriores alemán, Johann Wadephul, defendiendo el sistema multilateral aunque admitió que «se está tambaleando».
Esta división expone la pugna geopolítica subyacente: la visión trumpista de un orden liderado por EUA frente al multilateralismo tradicional.

¿Sustitución o complemento?
Trump insistió en que la combinación de la ONU con su junta producirá «una cosa única en el mundo». Sin embargo, el comité ejecutivo fundador —que incluye a Rubio, Kushner, el presidente del Banco Mundial y el ex primer ministro británico Tony Blair— sugiere una arquitectura paralela.
Lo que queda sin respuesta es cómo operará concretamente la junta, cómo financiará proyectos como la «nueva Gaza» y cómo resolverá conflictos fuera de Oriente Medio.
Mientras tanto, el mensaje de Davos es claro: Trump avanza su visión de paz, donde el poder se mide en miles de millones y las decisiones pasan por una sola persona.





