Por Jafeth Aguilar*
Tegucigalpa, Honduras. Los primeros 100 días de gestión de Nasry “Tito” Asfura han estado marcados por fuertes críticas, poca respuesta a los problemas del país y un ambiente de descontento que va creciendo entre la población.
En medio de una crisis económica que no da tregua, el alto costo de la vida, el desempleo y la inseguridad siguen golpeando a miles de hondureños, sin que hasta el momento se vean acciones efectivas por parte del gobierno. Mucha gente siente que todo sigue igual o incluso peor, y que no hay un rumbo definido.
Las percepciones negativas también ya se empiezan a reflejar en encuestas recientes. Por ejemplo, un sondeo de CB Consultora Opinión Pública ubica a Asfura con una imagen negativa que supera el 50%, lo que refleja un nivel de desaprobación bastante alto en comparación con otros líderes de la región.
De igual forma, otra encuesta de la encuestadora Paradigma señala que una mayoría de hondureños califica el inicio del gobierno como “regular”, mostrando un ambiente de poca confianza en estos primeros meses.

En este tiempo, también se le ha cuestionado al gobierno por enfocarse más en la imagen pública y en los discursos, mientras la gente sigue esperando soluciones reales a problemas que enfrentan todos los días. Hay quienes dicen que no se ven resultados claros ni avances que realmente impacten en la vida de la población.
En redes sociales y en la calle, el descontento es cada vez más notorio. Para muchos, estos primeros 100 días no han sido un buen inicio, sino más bien un periodo de incertidumbre, con un gobierno que todavía no termina de demostrar hacia dónde quiere llevar el país.
*Defensor de derechos humanos y activista social, enfocado en la justicia social y la defensa de comunidades vulneradas.



